El presidente Javier Milei renovó este lunes su respaldo político a Federico Sturzenegger y difundió en sus redes sociales los anuncios del ministro sobre las nuevas modificaciones al transporte terrestre de cargas. El gesto llegó después de dos recientes golpes para la agenda desreguladora del Gobierno: el rechazo de la Ley de Tierras en el Senado y el retroceso oficial en la modificación del régimen de practicaje en los ríos nacionales.
A través de su cuenta en X, el Presidente reposteó publicaciones de Sturzenegger vinculadas con el Decreto 689/2026, firmado junto a Luis Caputo y Diego Santilli, y acompañó la difusión con un mensaje que buscó dejar en claro su alineamiento: “MAGA. VLLC!”. De esta manera, Milei salió a respaldar al funcionario en medio de las versiones sobre tensiones dentro del Gabinete.
Entre las medidas anunciadas aparece la adecuación de las condiciones operativas de los camiones de carga pesada a las especificaciones vigentes en Brasil, además de un incremento de los pesos permitidos para unidades que cumplan con los requisitos técnicos de resistencia por eje. Sturzenegger presentó los cambios como una corrección de un “absurdo normativo de 30 años” y como una herramienta para reducir los costos logísticos.
El decreto también modifica parámetros para vehículos con tecnologías alternativas, como unidades a GNC, híbridas y eléctricas, al contemplar el peso adicional de las baterías y los tanques de almacenamiento. Para el Gobierno, las modificaciones forman parte de una estrategia destinada a eliminar regulaciones y facilitar la incorporación de nuevas tecnologías al transporte.
El respaldo presidencial se produjo mientras la agenda de Sturzenegger enfrenta obstáculos políticos. El rechazo de la Ley de Tierras obligó al oficialismo a replantear su estrategia para facilitar el acceso de capitales extranjeros a tierras rurales, mientras que las objeciones de sectores navieros y gremiales llevaron al Gobierno a frenar la reforma del practicaje. Frente a ese escenario, Milei buscó mostrar que, pese a los retrocesos, el rumbo desregulador continúa siendo una de las banderas centrales de su gestión.