10.08.2026 / ¿Cae el Coloso?

El insólito plan de Sturzenegger que congeló el puerto: promesa de "cobertura total" con 6 marinos para 185 barcos

Tras la firma del Decreto 690 para recortar ingresos en el sector de practicaje, el Gobierno intentó desactivar el paro apelando a las Fuerzas Armadas y la Prefectura. El resultado rozó el papelón institucional: Defensa admitió tener solo 6 oficiales habilitados y Seguridad ninguno. La amenaza de desabastecimiento energético obligó a dar marcha atrás.




El afán desregulador del ministro Federico Sturzenegger colisionó de frente contra la realidad logística del país en un episodio que combinó impericia técnica, falta de reflejos políticos y un plan de contingencia desopilante. El intento de recortar los honorarios de más de 500 prácticos y pilotos navales mediante el Decreto 690 paralizó de inmediato 185 buques en las vías navegables, desatando una crisis que puso a la Argentina al borde del desabastecimiento de combustibles en apenas 48 horas.

El verdadero trasfondo del fracaso estuvo signado por las promesas incumplidas en la previa institucional. Durante meses, Patricia Bullrich había frenado la iniciativa desde el Ministerio de Seguridad para evitar un colapso operativo. Sin embargo, tras los cambios en el Gabinete y con la llegada de Alejandra Monteoliva a Seguridad y Carlos Presti a Defensa, las resistencias internas parecieron disiparse: ambos funcionarios le garantizaron a Sturzenegger una "cobertura absoluta" para tomar el control de la operatoria mediante personal militar en caso de conflicto.

Seis marinos, cero prefectos y una habilitación endogámica

Cuando el Decreto 690 vio la luz y los prácticos iniciaron una medida de fuerza que amarró a 185 buques hidrocarburíferos y agroexportadores, la "cobertura total" prometida por el tándem Presti-Monteoliva se desmoronó en cuestión de minutos ante el chequeo de recursos reales:

El aporte de Defensa: al momento de convocar a los reemplazos, el ministro Presti y la Armada Argentina debieron admitir que solo contaban con seis oficiales disponibles y capacitados en todo el país para maniobrar buques de semejante calado en vías fluviales complejas.

Cero auxiliares en Seguridad: por el lado de la cartera de Monteoliva, la Prefectura Naval Argentina informó que no disponía de ningún efectivo habilitado con las certificaciones requeridas para encarar el pilotaje comercial.

El dilema de las licencias: en medio de la desesperación por destrabar los amarraderos, desde el Ejecutivo sugirieron recurrir a los propios evaluadores estatales que otorgan las acreditaciones a los prácticos. Fue entonces cuando las autoridades descubrieron que el sistema es endogámico: los examinadores eran los mismos profesionales que estaban llevando adelante la huelga.

Alarma por combustible y pase de facturas en Balcarce 50

El cálculo político volvió a fallar. Al segundo día de parálisis, las petroleras advirtieron formalmente al Gobierno que solo quedaban insumos para 72 horas en las plantas de refinación, amenazando con desabastecer de naftas y gasoil a todo el territorio nacional.

La urgencia obligó a convocar a la mesa política: Bullrich arremetió contra la falta de reflejos de Sturzenegger, encontrando un eco favorable en Karina Milei. Para frenar el impacto, el "triángulo de hierro" debió enviar a Santiago Caputo y a Diego Santilli a negociar a toda prisa una tregua salarial con el gremio, dejando congelada la desregulación para disimular el costo político.

La doctrina desreguladora expuesta frente a la gestión real

La fallida aventura sobre el practicaje náutico expone los riesgos de una gestión nacional que intenta imponer transformaciones estructurales mediante decretos de laboratorio, descuidando la idoneidad técnica e ignorando la complejidad de las infraestructuras estratégicas.

Ofrecer seis marinos y cero prefectos para mover 185 buques comerciales no solo constituye un error de cálculo logístico, sino un síntoma claro del desorden operativo que persiste en las segundas líneas del Gabinete. En la escala bonaerense, donde el tráfico de la Hidrovía es el motor del comercio exterior y la soberanía productiva, el episodio revalida que el dogma de la desregulación acelerada no sustituye la capacidad básica de gobernar.