En la antesala del debate en el Senado, Vilar sostuvo que el cambio más relevante del proyecto no es únicamente el aumento del límite de extranjerización del 15% al 25%, sino la eliminación de la restricción departamental prevista en la legislación vigente. "Nos quieren vender que cedieron. Es una trampa", afirmó la funcionaria, al advertir que el porcentaje provincial no impide que determinadas regiones estratégicas queden fuertemente concentradas bajo propiedad extranjera.
La ministra explicó que el problema radica en la distribución de los recursos naturales. Mientras una provincia podría mantenerse por debajo del nuevo límite del 25%, departamentos donde se concentran reservas de agua, litio, glaciares o tierras altamente productivas podrían quedar mayoritariamente en manos de capitales extranjeros. Como ejemplo, mencionó el departamento Los Lagos, en Neuquén, donde se ubican zonas como Villa La Angostura y sectores del Nahuel Huapi, que representan una pequeña porción del territorio provincial pero concentran un alto valor ambiental y estratégico.
Además, Vilar cuestionó otros aspectos del proyecto promovido por La Libertad Avanza, entre ellos la eliminación de restricciones para adquirir tierras cercanas a lagos, ríos y otros cuerpos de agua permanentes, la flexibilización para operaciones en zonas de frontera, la eliminación del límite de 1.000 hectáreas por titular en la zona núcleo y la supresión del tope del 30% por nacionalidad de origen contemplado en la normativa actual.
La discusión se produce mientras el oficialismo intenta reunir los votos necesarios para aprobar la iniciativa en el Senado, luego de obtener media sanción en Diputados. En paralelo, organizaciones sociales, sindicales y políticas convocaron a movilizarse contra la reforma. Para Vilar, el debate no pasa solamente por elevar el porcentaje permitido de tierras en manos extranjeras, sino por las consecuencias que tendría eliminar los controles territoriales sobre las zonas donde se concentran los recursos estratégicos del país.