28.07.2026 / QUEDA TODO ENTRE AMIGOS

Represa Futaleufú: el interés del Grupo Neuss enciende la polémica sobre el futuro de la concesión

Mientras el Gobierno define cómo será la futura licitación, el desembarco atribuido al Grupo Neuss volvió a encender interrogantes sobre la transparencia del proceso. El antecedente de la frustrada licitación de la Hidrovía y el reclamo de Chubut suman tensión a una concesión estratégica para el sistema energético.




La futura concesión de la Central Hidroeléctrica Futaleufú volvió a instalarse en el centro del debate político y empresario. A la espera de que el Gobierno nacional defina cómo será el proceso licitatorio para una de las principales represas del país, el interés atribuido al Grupo Neuss, a través de Edison Energía, reactivó una discusión que excede el plano energético y abre interrogantes sobre las condiciones bajo las cuales se adjudicará un activo considerado estratégico.

Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, todavía no existe una definición oficial sobre el cronograma de la licitación ni sobre los requisitos que deberán cumplir las empresas interesadas en competir por la operación del complejo hidroeléctrico. Sin embargo, el solo posicionamiento de algunos actores privados volvió a poner el foco sobre un proceso que promete convertirse en uno de los más relevantes del sector energético.

La aparición del Grupo Neuss en ese escenario también despertó comparaciones con otros procesos recientes impulsados por el Gobierno nacional. En distintos sectores políticos y empresarios recuerdan las polémicas que rodearon la fallida licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, que terminó envuelta en denuncias de presunto direccionamiento y cuestionamientos sobre la participación de empresarios vinculados al oficialismo. Aunque en el caso de Futaleufú no existe, hasta el momento, ninguna acusación judicial ni definiciones oficiales que permitan establecer un escenario similar, el antecedente volvió a instalar reclamos de mayor transparencia y de reglas claras para una futura concesión.

La discusión cobró mayor visibilidad tras la difusión del informe televisivo "Futaleufú: el negocio detrás de la represa", donde se mencionó el interés de Edison Energía —empresa vinculada al Grupo Neuss— por participar de la eventual administración de la central una vez concluido el actual esquema de prórrogas. El informe también planteó interrogantes sobre el desarrollo del futuro proceso licitatorio, aunque hasta el momento el Gobierno nacional no oficializó ni los pliegos ni las condiciones bajo las cuales se llevará adelante la convocatoria.

Con una potencia instalada de 472 megavatios y una generación promedio cercana a los 2.500 gigavatios hora por año, Futaleufú representa una pieza clave del Sistema Argentino de Interconexión. Su producción abastece tanto al mercado eléctrico nacional como a la planta de Aluar, en Puerto Madryn, uno de los mayores consumidores industriales de energía del país, lo que convierte cualquier modificación en su esquema de administración en una decisión de fuerte impacto económico.

En paralelo, el Gobierno de Chubut endureció su postura respecto del futuro de la concesión. La provincia sostiene que cualquier nuevo esquema de administración debe contemplar una participación efectiva en la fiscalización del complejo, en la determinación del canon por el uso del recurso hídrico y en la actualización del régimen de regalías que percibe por la explotación de la represa.

El reclamo provincial se apoya en la reforma constitucional de 1994, que reconoce a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio. Desde esa interpretación, la administración chubutense entiende que avanzar con una licitación diseñada exclusivamente por el Estado nacional podría derivar en nuevos conflictos institucionales e incluso judiciales si no existe un acuerdo previo entre ambas jurisdicciones.

La falta de definiciones oficiales también genera incertidumbre entre los potenciales inversores. Empresas del sector siguen de cerca la evolución del expediente y esperan conocer aspectos centrales como el plazo de la futura concesión, las obligaciones de inversión, el régimen tarifario y el marco regulatorio que regirá para el nuevo operador.

Especialistas del mercado energético coinciden en que el proceso podría transformarse en un antecedente para futuras concesiones de otras centrales hidroeléctricas cuyos contratos también deberán ser revisados en los próximos años. Por esa razón, consideran que la licitación de Futaleufú será observada no solo por su importancia económica, sino también por la necesidad de garantizar procedimientos competitivos, transparentes y alejados de cualquier sospecha de direccionamiento.

Mientras tanto, las prórrogas otorgadas por la Secretaría de Energía permiten mantener la continuidad operativa del complejo, aunque distintos actores del sector advierten que prolongar indefinidamente esa situación solo profundiza la incertidumbre sobre el futuro de una infraestructura considerada estratégica para el abastecimiento energético argentino.

En ese contexto, la discusión ya no pasa únicamente por quién administrará la represa, sino también por las reglas bajo las cuales se definirá esa concesión. El interés de grandes grupos empresarios, el reclamo de mayor participación por parte de Chubut y el recuerdo todavía fresco de las controversias que rodearon otras licitaciones nacionales convierten a Futaleufú en una prueba de fuego para el Gobierno, que deberá demostrar que el proceso se desarrollará con criterios de transparencia, competencia y seguridad jurídica.