Los números del turismo internacional volvieron a mostrar una postal incómoda para el Gobierno de Javier Milei. Según los datos difundidos por el INDEC, durante junio de 2026 ingresaron al país 612.800 visitantes no residentes, de los cuales 329.200 fueron turistas y 283.600 excursionistas. En paralelo, 925.900 residentes viajaron al exterior, dejando un saldo negativo de 313.100 visitantes internacionales.
El turismo receptivo tuvo una mejora interanual del 3,3%, aunque el movimiento de argentinos hacia otros países continuó superando ampliamente al ingreso de extranjeros. Brasil fue el principal origen de los turistas no residentes, con el 30,8% del total, seguido por Uruguay, con 14,2%, y Chile, con 12,8%. El 69,2% del turismo receptivo llegó desde países limítrofes.
La diferencia también quedó expuesta en el transporte aéreo. En junio llegaron 185.900 turistas no residentes por avión, un 13,2% más que un año atrás, mientras que 313.400 turistas residentes partieron al exterior, aunque en este caso se registró una baja interanual del 14,6%. Así, el saldo de la vía aérea terminó en rojo por 127.500 turistas.
Ezeiza y Aeroparque concentraron buena parte del movimiento: recibieron 164.600 turistas extranjeros, equivalentes al 50% del turismo receptivo, mientras que desde esas terminales salieron 255.400 residentes, el 50,9% del turismo emisivo. En ambos casos, el saldo volvió a ser negativo, con una diferencia de 90.800 turistas.
El dato también muestra que **vacaciones y ocio siguen siendo el principal motor de los viajes**. El 55,1% de los extranjeros llegó por ese motivo, mientras que entre los argentinos que viajaron al exterior la proporción trepó al 63,9%. Con más argentinos viajando afuera que extranjeros llegando al país, las estadísticas oficiales vuelven a marcar una salida de divisas y un saldo turístico desfavorable para la Argentina.