El dólar mayorista subió por cuarta rueda consecutiva y llegó a los $1.499 para la venta, apenas a un 22,7% del techo de la banda cambiaria, establecido actualmente en $1.839,93. El movimiento se produce mientras el mercado permanece atento a la evolución del tipo de cambio y a un contexto internacional que también suma presión sobre las variables financieras argentinas.
En el segmento minorista, el dólar se ubicó en $1.420 para la venta en el Banco Nación, mientras que el promedio de las entidades financieras relevado por el Banco Central llegó a $1.520,60. En paralelo, el dólar blue alcanzó el viernes los $1.560 y marcó un nuevo máximo nominal histórico. Los dólares financieros también operaron al alza: el MEP llegó a $1.533,03 y el contado con liquidación a $1.600,38.
La presión cambiaria se intensificó después de las declaraciones de Adrián Ravier, quien había planteado que un dólar entre $1.700 y $1.800 “es una posibilidad”. La frase generó repercusiones y obligó al Gobierno a salir rápidamente a intentar despejar cualquier expectativa de una futura devaluación, en un momento en que el mercado sigue de cerca cada señal oficial.
Javier Milei salió a respaldar al funcionario y buscó bajar el tono de la polémica durante su paso por la Exposición Rural. “Lo sacaron de contexto, no dijo eso”, sostuvo el Presidente, antes de remarcar: “El dólar no va a ir a $1.800; si hace esa apuesta va a salir perdiendo”. La respuesta presidencial apuntó a transmitir previsibilidad, aunque el mercado continuó mostrando una tendencia alcista.
Pese a la suba de las últimas cuatro ruedas, el dólar oficial acumula un incremento de apenas $1 durante julio. Sin embargo, la distancia cada vez menor respecto del techo de la banda vuelve a poner en discusión la estabilidad del esquema cambiario y sus límites. Con el mercado atento también al precio internacional del petróleo y a la llegada de Kristalina Georgieva a la Argentina, el Gobierno enfrenta una nueva prueba para sostener su promesa de estabilidad cambiaria sin que el costo vuelva a recaer sobre los precios y los ingresos.