27.07.2026 / DEFENSA

Santilli improvisó una débil defensa a Milei tras sus dichos contra Lula: “No se rasguen las vestiduras”

El jefe de Gabinete buscó justificar los agravios del Presidente contra Lula da Silva e intentó bajarle el tono al conflicto diplomático con Brasil. En lugar de dar un paso atrás, fue más allá: "El gabinete de Lula dijo barbaridades del Presidente", arremetió.





El jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió al presidente Javier Milei tras la disputa que causaron sus palabras durante un acto del bolsonarismo en Brasil, donde este último calificó a su par, Lula da Silva, de "ladrón", "presidiario" y "basura socialista". "No se arranquen las vestiduras", lanzó Santilli, quien además apeló a las "barbaridades" que habría opinado el oficialismo brasileño durante la campaña electoral de 2023.

En una entrevista con LN+, el funcionario justificó la postura de Milei al decir que "el Presidente siempre dice que hay un sector del mundo que quiere tener oprimidos a los ciudadanos". En esa línea, sostuvo que "hay un gigante dormido que se está despertando" y agregó que "hay un dolor de los sectores o de los países que quieren ver a la Argentina empobrecida, esclavizada, oprimida que les da bronca".

Para dar cierre a su idea, Santilli buscó quitar dramatismo a la crisis diplomática con la administración de Da Silva: "Que no se arranquen las vestiduras. Vinieron acá, hicieron campaña, dijeron de todo. El gabinete de Lula dijo barbaridades del presidente. Y pudieron ir a hacer los recorridos que quisieron hacer", arremetió. 

Discurso y repudio

El conflicto escaló luego de que Milei viajara a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y lanzara durísimos insultos contra Lula y el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. Como respuesta, el Gobierno brasileño convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Raimondi, para pedir explicaciones, mientras el canciller Mauro Vieira ordenó el regreso a su país del embajador Julio Bitelli.

En un comunicado, la Cancillería de Brasil sostuvo que "no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas y el pueblo brasileño".

La evasiva de Santilli con datos que despistan 

"¿Nos estamos olvidando de las barbaridades que decían? Que se iban a vender órganos en la Argentina, barbaridades hacia la figura del presidente, que no era presidente en ese entonces, sino era candidato", profundizó el impulsor de la "Santilleta" en referencia a la campaña presidencial de Sergio Massa en 2023. 

En búsqueda de opacar el conflicto diplomático con el país vecino y fiel a su nuevo papel de "mediador", el funcionario aprovechó la entrevista para destacar los indicadores económicos que difunde el Gobierno. Mencionó una baja de la pobreza del 57% al 29%, de la indigencia del 20% al 6% pese a que un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA advirtió que el 67,3% de la población padece al menos una privación social, el 42,9% de los argentinos no son pobres por ingresos pero sí sufren carencias en derechos básicos y que el 43% de los trabajadores se desempeña en la informalidad, según datos del INDEC.

Además, planteó que 12 de los 16 sectores de la economía muestran crecimiento, con récords en exportaciones de petróleo y un avance de la minería en distintas provincias. Sin embargo, omitió que el EMAE volvió a arrojar señales de desaceleración: según los últimos datos del INDEC, la actividad registró en mayo una caída del 0,5% respecto de abril en la medición desestacionalizada y apenas una mejora interanual del 0,2%, sostenida principalmente por el agro y la minería.

A eso último se le añade que dos de los sectores con mayor peso en la economía, la industria manufacturera y el comercio, se ubicaron en 5,6% y 4,3%, respectivamente. Es decir, que el retroceso persiste.