El vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que el dólar podría alcanzar los $1.800 en los próximos meses aunque sostuvo que ese movimiento no representaría un salto cambiario brusco ni tendría un efecto significativo sobre los ingresos de los argentinos, en otro gesto de estabilidad dirigido a los mercados, que siguen atentos cada movimiento del Gobierno en materia económica.
Durante una entrevista con el streaming Carajo, el funcionario rechazó que exista un atraso cambiario pronunciado y aseguró que los principales indicadores económicos no reflejan un escenario dramático. En ese sentido, explicó que, tomando como referencia el promedio del tipo de cambio de los últimos años, la cotización actual se encuentra "un poquito abajo", por lo que una eventual recomposición no debería implicar una variación de gran magnitud.
Ravier también destacó los datos que el Gobierno utiliza para defender su esquema cambiario: la compra de reservas por parte del Banco Central y el superávit de la cuenta corriente. "La estabilidad cambiaria está muy clara. Yo no me preocupo por ese lado", afirmó el vocero.
Ante la posibilidad de una suba del tipo de cambio, el funcionario insistió en que el impacto sería limitado y descartó consecuencias fuertes sobre los consumidores. "No va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos", adelantó.
Sus declaraciones se dieron mientras el mercado cambiario permanece bajo observación por factores internos y externos, entre ellos la aplicación de la nueva tanda de aranceles anunciada por Donald Trump a más de 60 países, incluida la Argentina, y la escalada del precio del petróleo Brent, que se acerca a los u$s100 por barril. En la city siguen de cerca la reacción de los activos argentinos y de los mercados internacionales frente al nuevo escenario comercial.