Un reciente informe alertó que
el consumo masivo volvió a retroceder en junio al registrar una caída interanual del 2,7%, con lo que encadenó seis meses consecutivos en terreno negativo y profundizó el deterioro del gasto cotidiano de los hogares. En ese marco, los alimentos y otros productos básicos volvieron a mostrar fuertes retrocesos en los principales canales de venta.
El relevamiento, elaborado por Scentia, señaló que
la contracción acumulada durante el primer semestre alcanzó el 2,9% respecto del mismo período de 2025. Entre los distintos formatos comerciales, los
supermercados de cadena registraron una baja del 4,6%, mientras que en los
mayoristas el descenso fue del 3,8% y en los
autoservicios independientes llegó al 3,2%. La única excepción volvió a ser el
comercio electrónico, que creció 34,8% interanual.
El dato por canal de venta
Dentro de los supermercados, las mayores caídas se observaron en bebidas sin alcohol (-9,1%), productos perecederos (-8,9%) y artículos de higiene y cosmética (-4,9%), lo que reflejó un ajuste en las compras de bienes de consumo diario. En el canal digital, en cambio, aumentaron las ventas de alimentos (+48,8%), bebidas alcohólicas (+37,7%) y productos para desayuno y merienda (+34,4%).
El informe también puso de relieve la diferencia entre estos datos y los indicadores de consumo privado publicados por el INDEC. Mientras las estadísticas oficiales muestran una recuperación impulsada por rubros como el turismo emisivo, los automóviles de alta gama y otros bienes durables, Scentia mide exclusivamente el consumo masivo, más vinculado a las compras habituales de las familias en supermercados y comercios de cercanía.
Por tanto, la disonancia responde a la composición de cada indicador. El consumo privado que integra el Producto Bruto Interno incorpora gastos que no forman parte de la canasta relevada por Scentia, por lo que la mejora de algunos sectores de mayores ingresos convive con una persistente debilidad en las ventas de productos esenciales.
En ese sentido, el informe resalta que el nivel de consumo masivo de junio apenas representa el 82,9% del registrado en enero de 2023, es decir, actualmente se consume un 17,1% menos que en aquel período. Si bien las caídas interanuales se moderaron respecto de los peores meses del año pasado, el relevamiento concluyó que la demanda continúa estancada en niveles bajos, condicionada por la pérdida del poder de compra de los hogares.