El vocero presidencial, Adrián Ravier, negó haber definido a la Argentina como un “país bananero” y buscó despegar al Gobierno de las críticas que generaron sus expresiones sobre la cuestión Malvinas. "Fue una mala interpretación de algunos medios”, explicó, para luego decir que buscaba criticar al kirchnerismo.
Durante su conferencia de prensa, Ravier sostuvo que sus dichos habían sido interpretados de manera incorrecta y remarcó que, en realidad, había señalado que si la Argentina fuera un país con esas características no podría avanzar en su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas. “Señalé que, si lo fuera, no podríamos recuperar Malvinas”, afirmó el funcionario, quien además respaldó el rumbo internacional impulsado por Javier Milei.
En esa línea, el portavoz presidencial destacó nuevamente el rol del canciller Pablo Quirno en la estrategia diplomática sobre Malvinas y aseguró que la polémica surgida durante el Mundial permitió ampliar la difusión del reclamo. “La visibilización que obtuvo el tema Malvinas en el entorno del mundial se ha incrementado muchísimo”, dijo, y agregó: “Una parte del mundo que desconocía el tema se enteró realmente de que este reclamo existe”.
Tras refutar los dichos de Messi
Ravier también rechazó haber apuntado contra
Lionel Messi luego de que el capitán argentino señalara que muchos ciudadanos no llegan a fin de mes. “E insisto con esta otra cosa de que yo le cuestioné a Messi alguna cosa: es falso”, expresó Ravier.
Asimismo, negó que la Casa Rosada haya cuestionado a los futbolistas de la Selección argentina por la bandera con el reclamo de soberanía sobre las islas que apareció durante los festejos. “El gobierno de ninguna manera cuestiona los jugadores”, afirmó el vocero, en medio de las críticas que recibió el Ejecutivo por sus declaraciones posteriores al partido contra Inglaterra.