La senadora Patricia Bullrich y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, encabezarán una reunión convocada por el Gobierno para intentar reducir las diferencias que frustraron el tratamiento de la ley de
Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, con la intención de consensuar una versión definitiva del proyecto antes de volver a llevarlo al recinto el próximo 6 de agosto.
Del encuentro también participará la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal, a quien en la Casa Rosada le asignaron la tarea de ordenar los aspectos jurídicos y políticos que quedaron expuestos tras el cuarto intermedio solicitado la semana pasada. La intención del oficialismo es cerrar la discusión interna antes de retomar las conversaciones con los bloques dialoguistas.
El traspié legislativo dejó al descubierto las diferencias entre Bullrich y Sturzenegger. Según reconocen en el Ejecutivo, la iniciativa atravesó sucesivos cambios de redacción y acumuló más de una decena de versiones mientras el oficialismo intentaba reunir los votos necesarios para aprobarla en la Cámara alta, lo que terminó debilitando la negociación con los aliados.
En ese contexto, cerca de Bullrich sostienen que el fracaso respondió a las objeciones formuladas por Sturzenegger sobre la redacción final cuando el tratamiento ya parecía encaminado. En el entorno del ministro, en cambio, aseguran que incluso evaluaba impulsar un veto presidencial si el Congreso aprobaba una versión que se apartara de los lineamientos originales elaborados por su cartera.
La demora también llevó al Gobierno a revisar su estrategia parlamentaria, por lo que en Casa Rosada analizan avanzar primero por Diputados con iniciativas como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios vinculados a la Ley de Inocencia Fiscal, que Javier Milei pretende impulsar durante el segundo semestre.
En este escenario, el oficialismo busca bajar el tono de las versiones sobre un enfrentamiento interno y sostienen que Bullrich continuará integrando la mesa política y mantendrá un rol central en la estrategia electoral de cara a 2027.