El Gobierno de Javier Milei se vio obligado a revisar los planes de recibimiento a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026 a raíz de la voluntad del plantel. El anuncio presidencial del feriado nacional debió ajustarse luego de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se comunicara con un interlocutor del entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para notificar que no hay ánimo para los festejos.
“Los jugadores tomaron esa determinación por la derrota. No vamos a organizar ningún festejo y la ideal del feriado ya quedó descartada”, aclararon fuentes oficiales a Infobae.
No obstante, la administración libertaria prepara un recibimiento protocolar en el Aeropuerto de Ezeiza para la llegada del plantel reducido, con algunas bajas como la del capitán Lionel Messi y su compañero Rodrigo De Paul, entre otros.
Sin la presencia de ningún miembro del Poder Ejecutivo, autoridades de Aerolíneas Argentinas y el Ministerio de Seguridad Nacional, que comanda Alejandra Monteoliva, en particular una guardia de Granaderos, escoltará la llegada de los jugadores. La recepción será similar a la de los jefes de Estado que visitan el país, explicaron a Infobae las fuentes consultadas.
La AFA, en principio, no quiere una recepción oficial ni participar de grandes festejos. Los jugadores y el cuerpo técnico llegarían al predio, compartirían una cena y luego se irían cada uno por su lado. Así lo habría comunicado su titular, Claudio “Chiqui” Tapia, al interlocutor de la administración libertaria del entorno de la menor de los Milei.
Esta mañana, la Casa Rosada amaneció cercada por un intenso vallado de seguridad y con cortes en las calles aledañas. Karina Milei había asumido la coordinación del operativo junto a la Casa Militar, con un criterio definido desde el inicio como “apolítico y no partidario”. Representantes de las fuerzas federales, del Ministerio de Seguridad porteño y del gobierno bonaerense mantuvieron reuniones conjuntas durante el fin de semana para preparar la logística.