13.07.2026 / Empresarios y Gobierno

Techint perdió el gasoducto más grande de la historia contra el dueño de Inter Miami y profundiza pelea con Milei

El consorcio de Paolo Rocca quedó segundo en la licitación del gasoducto de Argentina LNG, valuado en 1.200 millones de dólares, con una oferta un 15% más cara que la ganadora. La derrota acumula una racha de cuatro licitaciones perdidas en Vaca Muerta. Conflicto político con Casa Rosada, tubos de acero, despidos y el dueño del Inter Miami.




El Grupo Techint quedó fuera de la licitación para construir el gasoducto del proyecto Argentina LNG, la obra de infraestructura energética más grande de la historia del país. El consorcio YPF-ENI-XRG adjudicó el contrato a Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos: el ducto conectará la Meseta Buena Esperanza, en el corazón de Vaca Muerta, con Sierra Grande, en Río Negro, donde se construirá la terminal de exportación marítima. Serán 527 kilómetros de gasoducto de 48 pulgadas de diámetro -superando incluso al Gasoducto Perito Moreno- por 1.200 millones de dólares.

Techint-Sacde, la sociedad que preside Paolo Rocca junto a Marcelo Mindlin, presentó una oferta un 15% más cara que la del consorcio ganador. No fue la primera derrota de la temporada: en los últimos meses, el holding encadenó cuatro licitaciones perdidas vinculadas a Vaca Muerta y al negocio del gas natural licuado (GNL), un registro inédito para una compañía acostumbrada a ganar casi todo en el sector.

Una racha de derrotas

El antecedente más cercano fue la licitación del gasoducto San Matías, la obra central del proyecto de GNL de Southern Energy (SESA), valuada en 530 millones de dólares, que fue a parar a manos de la UTE ítalo-argentina Sicim-Víctor Contreras con una oferta un 15% más baja. Techint tampoco se quedó con la planta compresora de ese proyecto, que fue adjudicada a OPS.

Más atrás en el tiempo, Techint-Sacde había perdido el primer renglón de la Reversión del Gasoducto Norte frente a la constructora BTU, aunque sí se adjudicó los otros dos renglones de esa misma obra en 2024.

Las empresas que le ganan terreno son un pelotón heterogéneo: Pumpco, subsidiaria de MasTec y controlada por Jorge Mas -propietario del Inter Miami, el club donde juega Lionel Messi-, que buscó entrar al mercado argentino durante años sin lograrlo; y Sicim, Bonatti, Víctor Contreras y Contreras Hermanos, firmas italianas, estadounidenses y locales que compiten hoy por obras que Techint manejaba en solitario.



El origen del conflicto con Milei

El deterioro de la relación entre Rocca y el gobierno nacional de Javier Milei tiene un punto de inflexión preciso: la licitación de los tubos de acero para el gasoducto de SESA. El contrato fue adjudicado en diciembre de 2025 a la empresa india Welspun, con una oferta que resultó cerca de un 40% más barata que la de Tenaris, única productora local de tubos sin costura.

Techint presentó una denuncia por dumping, y el gobierno respondió con dureza: Milei llamó a Rocca "Don Chastarrín" en redes sociales, y el ministro Federico Sturzenegger salió a defender públicamente la apertura.

Lo que hace ese conflicto más llamativo es el punto de partida de la relación. El Grupo Techint aportó fondos para la campaña de Milei en el ballotage de 2023, a través de la constructora Inurban Inversiones Urbanas Nuevo Milenio, por un total de 20 millones de pesos. Además, colocó hombres de confianza en posiciones clave: Horacio Marín, director de Exploración y Producción de Tecpetrol, fue designado presidente de YPF, y Julio Cordero, abogado laboralista del holding, asumió como Secretario de Trabajo en marzo de 2024.

Rocca respaldó públicamente la asunción de Milei, apoyó la reforma laboral y pidió que la UIA no realizara críticas públicas al candidato durante la campaña. Pero dejó planteado desde el principio que la apertura de importaciones debía ser "inteligente" y que era necesario "defender la estructura industrial". El gobierno no estuvo dispuesto a esa concesión.

Los despidos y la conciliación

Las consecuencias del conflicto llegaron a los trabajadores. A fines de junio, Tenaris Siat despidió a 150 operarios de su planta de Valentín Alsina y vinculó la decisión directamente con la pérdida de las licitaciones de GNL y con la apertura de importaciones impulsada por el gobierno. El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria y frenó temporalmente los despidos, aunque el conflicto de fondo permanece abierto.

Tecpetrol, la hidrocarburífera del Grupo, formalizó en marzo un proyecto en Vaca Muerta bajo el RIGI por alrededor de 2.400 millones de dólares, aún a la espera de aprobación. La coexistencia de esa apuesta inversora con los despidos en la planta de tubos y las derrotas licitatorias resume con precisión el estado actual de la relación: Techint sigue apostando por la Argentina, pero ya no con el alineamiento que exhibió en los primeros meses de la gestión libertaria.