12.07.2026 / HONDURAS

Ciudad "autónoma" en Honduras: denuncian otro proyecto inspirado en Próspera

La empresa New Land LLC promocionó un proyecto llamado "Ciudad Blanca Tech Park" en la región de La Mosquitia, en Honduras. Líderes indígenas denunciaron que la iniciativa fue presentada sin consulta previa a las comunidades y advirtieron similitudes con el modelo de las Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo (ZEDE), como Próspera.



Promoción de New Land LLC, en Honduras.
Promoción de New Land LLC, en Honduras.


La aparición de un nuevo proyecto de "ciudad inteligente" en la región de La Mosquitia, en el Caribe hondureño, volvió a encender las alarmas sobre el avance de iniciativas privadas inspiradas en las Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo (ZEDE), el controvertido modelo de ciudades con amplios niveles de autonomía que ganó notoriedad con Próspera, la ciudad-empresa impulsada por inversores libertarios en Honduras.

La empresa estadounidense New Land LLC presentó públicamente "Ciudad Blanca Tech Park", una propuesta que promete atraer inversiones mediante un régimen especial y la creación de una zona autónoma para negocios. Sin embargo, organizaciones y referentes indígenas de la zona denunciaron que el proyecto fue difundido sin una consulta previa, libre e informada a las comunidades que habitan el territorio.

El caso tiene un interés particular porque remite directamente al debate que generó Próspera, la ZEDE instalada en la isla de Roatán que se convirtió en un símbolo de las aspiraciones de sectores libertarios y tecnolibertarios de construir territorios con normas propias, baja regulación estatal y amplias garantías para la inversión privada.

Qué es Ciudad Blanca Tech Park

Según la investigación del medio hondureño Contra Corriente, New Land LLC promocionó el proyecto como una "ciudad inteligente para el Caribe hondureño". La iniciativa fue presentada mediante videos promocionales que muestran una urbe futurista con rascacielos, tecnología avanzada y sistemas de residencia vinculados a la inversión económica.

La propuesta se ubicaría en Brus Laguna, dentro de La Mosquitia, una región de gran valor ambiental donde se encuentra la Reserva de la Biosfera del Río Plátano, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Allí habitan comunidades miskitas, pech y tawahkas que poseen títulos colectivos sobre amplias extensiones de territorio.

La investigación señala que la página web del proyecto ofrecía beneficios para inversores y mecanismos de residencia asociados al capital aportado, características que distintos observadores consideraron similares a las que utiliza Próspera para atraer emprendedores y empresas tecnológicas.

Las denuncias de las comunidades indígenas

El principal cuestionamiento provino de dirigentes y habitantes de Brus Laguna, quienes afirmaron que nunca fueron consultados formalmente sobre la iniciativa.

Aunque Rolando Eude, presidente del consejo indígena Diunat, sostuvo que el proyecto no constituye una ZEDE y que se trata de un intento de promover el desarrollo económico de la región, otros referentes comunitarios aseguraron que las conversaciones se realizaron de manera unilateral y sin informar adecuadamente al resto de la población.

Habitantes de la zona señalaron además que el territorio ya enfrenta conflictos vinculados a actividades extractivas, minería ilegal e invasiones de tierras, por lo que cualquier emprendimiento de gran escala debería atravesar mecanismos de consulta y participación establecidos en los títulos territoriales indígenas.

La controversia escaló rápidamente y, según la investigación periodística, la página del proyecto fue retirada parcialmente de internet luego de que comenzaran las críticas públicas.

El antecedente de Próspera

La discusión adquiere relevancia porque Honduras se convirtió en uno de los principales laboratorios mundiales de las llamadas ciudades autónomas o ciudades-empresa.

Como explicó previamente Política Argentina en la nota "Qué es Próspera, la ciudad empresa libertaria que Peter Thiel fundó en Honduras", este tipo de proyectos buscan crear jurisdicciones con reglas propias en materia tributaria, administrativa y regulatoria para atraer inversiones internacionales. En el caso de Próspera, entre sus impulsores y financistas aparecen figuras vinculadas al ecosistema tecnológico libertario de Silicon Valley, incluido el empresario Peter Thiel.

Las ZEDE fueron aprobadas durante el gobierno de Juan Orlando Hernández y posteriormente enfrentaron una fuerte resistencia política y social. El gobierno de Xiomara Castro impulsó su derogación, argumentando que afectaban la soberanía nacional, aunque los conflictos judiciales y las disputas con los inversores continúan hasta hoy.

La aparición de Ciudad Blanca Tech Park muestra que, más allá de las discusiones legales sobre las ZEDE existentes, el modelo de ciudades autónomas sigue generando interés entre grupos empresariales y tecnológicos que ven en Honduras un terreno fértil para experimentar nuevas formas de organización económica y política. Al mismo tiempo, las críticas de las comunidades indígenas reflejan uno de los principales cuestionamientos que enfrentan estos proyectos: quién decide sobre el territorio y qué papel tienen sus habitantes en esas decisiones.


¿Qué relación tiene Ciudad Blanca Tech Park con Próspera?
No forma parte de Próspera ni fue presentada formalmente como una ZEDE. Sin embargo, comparte elementos similares, como la búsqueda de inversiones internacionales, regímenes especiales y mecanismos de residencia asociados al capital invertido.

¿Por qué las comunidades indígenas cuestionan el proyecto?
Los dirigentes y habitantes que se oponen sostienen que no existió una consulta previa, libre e informada antes de promocionar la iniciativa y que cualquier desarrollo de esa magnitud debe respetar los derechos territoriales reconocidos a los pueblos indígenas de la región.