12.07.2026 / TECNOLOGÍA

Apple demanda a OpenAI por presunto robo de secretos comerciales

Apple presentó una demanda contra dos ex empleados que actualmente trabajan en OpenAI, entre ellos su director de hardware, Tang Tan. La compañía los acusa de haber sustraído información confidencial antes de abandonar la empresa. El caso se produce mientras OpenAI avanza en el desarrollo de sus propios dispositivos de inteligencia artificial.



Sam Altman, CEO de OpenAI.
Sam Altman, CEO de OpenAI.
Apple demandó a dos ex empleados que dejaron la compañía para incorporarse a OpenAI, a quienes acusa de haber robado secretos comerciales y documentación confidencial relacionada con el desarrollo de productos de hardware.

La denuncia fue presentada esta semana en Estados Unidos y apunta especialmente contra Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI y una figura clave durante años en Apple. Según la demanda, Tan habría tenido acceso a información estratégica sobre el diseño y desarrollo de productos de la empresa antes de abandonar su cargo.

El segundo demandado es un integrante del equipo técnico de OpenAI, cuya identidad también figura en la presentación judicial. Apple sostiene que ambos ex empleados conservaron y trasladaron documentación interna antes de incorporarse a la compañía liderada por Sam Altman.

Quién es Tang Tan y por qué Apple lo considera una figura clave

Tang Tan trabajó durante más de una década en Apple y llegó a ocupar puestos de alta responsabilidad en el diseño y desarrollo de algunos de los productos más importantes de la empresa. Entre otras funciones, supervisó áreas vinculadas al iPhone y al Apple Watch.

Tras su salida, se incorporó a OpenAI para liderar la estrategia de hardware de la compañía, un área que cobró relevancia después de la alianza entre OpenAI y el reconocido diseñador Jony Ive, ex jefe de diseño de Apple.

La empresa de inteligencia artificial busca desarrollar una nueva generación de dispositivos centrados en IA, un mercado que comienza a atraer inversiones multimillonarias y que podría convertirse en uno de los principales frentes de competencia tecnológica de los próximos años.

La disputa por el talento y la propiedad intelectual

La demanda refleja una tensión cada vez más frecuente en Silicon Valley: la competencia por ingenieros, diseñadores y ejecutivos especializados en inteligencia artificial y hardware avanzado.

Apple argumenta que la salida de empleados hacia empresas rivales no habilita el uso de información estratégica obtenida durante su trabajo en la compañía. Por eso busca determinar si hubo transferencia indebida de documentos, conocimientos técnicos o materiales protegidos por acuerdos de confidencialidad.

Hasta el momento, ni OpenAI ni los dos ex empleados señalados realizaron declaraciones públicas sobre las acusaciones.

Qué puede pasar ahora

El proceso judicial deberá determinar si existió apropiación indebida de secretos comerciales y si la información presuntamente sustraída fue utilizada en proyectos vinculados al desarrollo de hardware de OpenAI.

El caso podría tener implicancias más amplias para la industria tecnológica, donde la carrera por liderar la próxima generación de dispositivos de inteligencia artificial se volvió uno de los sectores más competitivos del mercado.