La reconstrucción de Venezuela después de los terremotos que sacudieron la costa norte del país el 24 de junio sumó un nuevo capítulo en el plano internacional. Más de 100 economistas y académicos de distintos países firmaron un manifiesto en el que piden al gobierno de Estados Unidos que levante las sanciones económicas vigentes sobre Venezuela para facilitar la asistencia humanitaria y acelerar la recuperación de las zonas afectadas.
Entre los firmantes figuran economistas reconocidos como Jeffrey Sachs e Isabella Weber. El documento fue impulsado por el economista ecuatoriano Andrés Arauz y plantea que las restricciones financieras impuestas sobre instituciones venezolanas limitan la capacidad del país para acceder a recursos necesarios en una situación de emergencia.
Según los promotores de la iniciativa, las sanciones sobre el Banco Central de Venezuela, la petrolera estatal PDVSA y otros organismos deberían suspenderse para permitir la llegada de financiamiento internacional, la utilización de activos congelados en el exterior y el acceso a mecanismos de asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Qué reclaman los economistas
El manifiesto solicita específicamente la liberación de activos venezolanos bloqueados en el exterior y el acceso a instrumentos financieros de emergencia del FMI, incluidos los Derechos Especiales de Giro y el Instrumento de Financiación Rápida. También plantea la necesidad de una moratoria o reestructuración de la deuda externa para liberar recursos destinados a la reconstrucción.
Los firmantes consideran que las sanciones agravan las dificultades económicas existentes y reducen la capacidad del Estado para responder a una catástrofe de gran escala. En ese sentido, sostienen que la ayuda ofrecida hasta el momento por Washington resulta insuficiente frente a la magnitud de los daños.
El impacto del terremoto en Venezuela
Los sismos registrados el 24 de junio dejaron miles de víctimas y provocaron daños masivos en infraestructura, viviendas y servicios públicos. Las estimaciones más recientes hablan de más de 3.500 muertos y más de 16.000 heridos, mientras que los costos de reconstrucción podrían superar los 37.000 millones de dólares.
En los últimos días, funcionarios de Naciones Unidas también señalaron la necesidad de que Venezuela pueda acceder a recursos financieros propios para afrontar la emergencia. El coordinador residente de la ONU en el país, Gianluca Rampolla, afirmó que el acceso a fondos bloqueados es necesario, aunque advirtió que incluso eso no será suficiente para cubrir todas las necesidades de reconstrucción.
Debate sobre las sanciones
Las sanciones estadounidenses sobre Venezuela se mantienen desde hace años y afectan distintos sectores de la economía, especialmente el financiero y el energético. Sus defensores sostienen que buscan presionar a las autoridades venezolanas por cuestiones políticas e institucionales, mientras que sus críticos argumentan que terminan agravando la situación económica y humanitaria de la población.
La carta firmada por los economistas reabre ese debate en un contexto excepcional, marcado por uno de los desastres naturales más graves de la historia reciente venezolana. Para los impulsores del documento, la prioridad inmediata debería ser facilitar el acceso a recursos y financiamiento para atender a los damnificados y reconstruir las regiones afectadas.