El director médico de la Clínica Belgrano de Quilmes publicó una carta abierta en la que denunció el grave deterioro económico que atraviesan los prestadores de salud. Bajo el título "No quiero ser Favaloro", el doctor Ezequiel López alertó sobre el riesgo que enfrentan las instituciones sanitarias por el desfinanciamiento del sistema y reclamó respuestas urgentes para evitar el cierre de clínicas y la pérdida de fuentes de trabajo.
La crítica situación que atraviesa el sector de la salud privada volvió a encender las alarmas tras la difusión del texto, en el que López describió el escenario que vive la Clínica Belgrano de Quilmes y aseguró que sostener el funcionamiento diario se convirtió en una tarea cada vez más difícil. En ese contexto, el profesional recurrió a la figura de René Favaloro como símbolo de una crisis que, según planteó, no puede volver a repetirse.
En la carta, el médico expresó su preocupación por el ahogo financiero que afecta a clínicas, sanatorios y centros de salud, y advirtió que la combinación de costos crecientes, demoras en los pagos y la insuficiencia de los aranceles compromete la atención de los pacientes y la estabilidad laboral de médicos, enfermeros y trabajadores del sector.
El documento generó repercusión entre profesionales de la salud y volvió a poner sobre la mesa el debate por el financiamiento del sistema sanitario. Distintas entidades vienen advirtiendo desde hace meses sobre las dificultades para sostener las prestaciones y reclaman medidas que permitan garantizar la continuidad de los servicios.
La frase elegida por López para titular su carta, "No quiero ser Favaloro", sintetizó el fuerte llamado de atención sobre una problemática que, según sostiene, excede a una institución en particular y refleja la situación que enfrentan numerosos prestadores de salud en todo el país.