02.07.2026 / TARIFAS

Tarifas: los hogares de menores ingresos ya destinan hasta el 22% de sus recursos a los servicios públicos

Según un reciente informe, las familias de menores ingresos son las más afectadas por el aumento del peso de los servicios. Máximo Kirchner fue contundente ante la política tarifaria del Gobierno: "Hay que poner orden", advirtió.



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Los aumentos tarifarios aplicados durante la gestión de Javier Milei, ya dejan ver un impacto dramático entre los sectores de menores recursos, donde el pago de los servicios públicos -electricidad, gas, agua y transporte- ya representa hasta el 22% de los ingresos mensuales, muy por encima de los niveles registrados al inicio de la actual gestión.

El último informe de Fundación Capital analizó distintos tipos de hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y concluyó que, aunque las tarifas aumentaron para todos los segmentos, la carga fue considerablemente mayor entre quienes perciben menores ingresos. En una familia que vive con dos salarios mínimos, el peso de los servicios pasó del 5,3% en diciembre de 2023 al 22% en junio de este año, mientras que en un hogar con dos jubilaciones mínimas el porcentaje escaló del 5,1% al 17,3%.

En ese contexto, Máximo Kirchner volvió a cuestionar la política tarifaria del Gobierno: "Hay que poner orden con las tarifas", decretó en redes sociales, y planteó que una revisión del esquema permitiría aliviar el impacto sobre los hogares sin afectar la rentabilidad de las empresas prestadoras.

Qué pasa con los sectores medios y altos 

Los datos de Fundación Capital también muestran que el peso de las tarifas creció incluso entre los sectores medios y altos. Una familia con ingresos mensuales de $1,5 millones destina cerca del 14% de sus recursos al pago de los servicios públicos, mientras que en un hogar con un salario medio registrado la incidencia alcanza el 10,7%. En los niveles de mayores ingresos el porcentaje es menor, aunque también se incrementó respecto de diciembre de 2023.

La consultora atribuyó este fenómeno a una combinación de factores: aumentos tarifarios superiores a la inflación, una recuperación salarial más lenta y la reducción gradual de subsidios. Mientras la inflación de los últimos doce meses rondó el 33%, las tarifas de electricidad y gas aumentaron en promedio 55% y el transporte público cerca del 49%, por encima también de la evolución de los salarios registrados.

Ese diagnóstico coincide con el elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), que estimó que una familia promedio del AMBA necesitó en junio alrededor de $282.758 para afrontar los gastos de electricidad, gas, agua y transporte. La canasta de servicios públicos aumentó 54% en un año y ya representa cerca del 15% del salario promedio registrado, además de haber acumulado una suba cercana al 919% desde diciembre de 2023.

Mientras el Gobierno sostiene que la reducción de subsidios y el sinceramiento de las tarifas forman parte de la estrategia para equilibrar las cuentas públicas, el margen disponible para el consumo sigue siendo limitado y el poder adquisitivo permanece paralizado, especialmente en hogares de menores recursos.