Los activos argentinos registraron bajas tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street. El S&P Merval retrocedió cerca de 1%, mientras que los ADRs de empresas argentinas cayeron hasta 5%, encabezados por Grupo Supervielle, Telecom y Grupo Financiero Galicia. Al mismo tiempo, los bonos soberanos en dólares también operaron en terreno negativo, lo que impulsó al riesgo país hasta los 428 puntos básicos, luego de la fuerte baja que había mostrado durante junio.
En paralelo, el dólar oficial mantuvo la tendencia alcista que comenzó el mes pasado. En el mercado mayorista avanzó hasta los $1.488 para la venta, mientras que en el Banco Nación alcanzó los $1.505. Los contratos de futuros reflejan además expectativas de nuevas subas durante los próximos meses, con proyecciones que ubican al tipo de cambio cerca de los $1.660 hacia fin de año.
Los analistas atribuyen este movimiento a una combinación de factores: el final del ingreso estacional de divisas por la cosecha gruesa, el fortalecimiento internacional del dólar tras las señales de la Reserva Federal de Estados Unidos y una mayor liquidez en pesos luego de las recientes decisiones del Banco Central. Si bien el mercado no prevé un cambio abrupto del esquema cambiario, la presión sobre el dólar volvió a instalar interrogantes sobre la estabilidad económica del Gobierno de Javier Milei.