Durante su declaración, Schiuma relató que Adorni le pidió prestado el plástico para adquirir un monitor gamer valuado en $2.185.000. Además, aseguró que posteriormente detectó consumos rechazados por el banco que no reconoció como propios, una situación que fortaleció la sospecha de los investigadores de que el entonces funcionario habría agotado el límite disponible de la tarjeta.
La causa también incluye otros episodios similares ocurridos entre junio y agosto de 2025. Según la investigación, el coordinador de Información de Gobierno, Luis Enrique Aluju, habría facilitado dos tarjetas para comprar proyectores Epson por más de $1,8 millones cada uno. En paralelo, la secretaria de la Vocería, Gisela Kocsis, facturó una compra de blanquería por más de $8,1 millones que, de acuerdo con la fiscalía, tuvo como destinatario final a Adorni y fue entregada en una propiedad ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
Schiuma también explicó que conocía a Adorni desde hacía 16 años, cuando ambos trabajaban en una concesionaria de Renault. Según su testimonio, el exvocero la convocó a integrar su equipo en la Casa Rosada por tratarse de una persona de confianza. La funcionaria evitó mencionar a otros posibles involucrados y limitó su declaración a los hechos que la tuvieron como protagonista.
La fiscalía busca determinar si el uso de tarjetas y facturación a nombre de empleados públicos formó parte de un mecanismo destinado a ocultar gastos personales del ex jefe de Gabinete. Mientras avanza la recolección de pruebas, la investigación continúa incorporando testimonios de funcionarios y documentación sobre las operaciones bajo análisis.