El mercado interpretó el cambio político como una señal que redujo la incertidumbre de corto plazo y favoreció la recuperación de los activos locales, luego de una semana marcada por fuertes caídas. En ese contexto, el índice S&P Merval subió cerca de 2%, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street llegaron a avanzar más de 4%.
En la renta fija, los bonos soberanos en dólares encabezaron las mejoras, con el Global 2030 entre los títulos de mejor desempeño. A su vez, el riesgo país medido por J.P. Morgan descendió 2,06% y volvió a ubicarse por debajo de los 430 puntos básicos, reflejando una mejora en la percepción de los inversores sobre los activos argentinos.
La recuperación del mercado también estuvo respaldada por la segunda vuelta de la licitación del Bonar 2028 (AO28), con la que el Ministerio de Economía buscó completar la colocación de 2.000 millones de dólares para fortalecer la posición del Tesoro de cara al pago de unos 4.200 millones de dólares a bonistas previsto para el 9 de julio.
Según analistas del mercado, además del impacto político por la salida de Adorni, los inversores valoraron la continuidad de la estrategia económica y las intervenciones oficiales para contener la volatilidad cambiaria. Sin embargo, advirtieron que la evolución de los activos seguirá condicionada por la capacidad del Gobierno para sostener el programa financiero y administrar los próximos compromisos de deuda.