El PRO sostiene que busca preservar una identidad propia frente al gobierno de Javier Milei, al que acompaña en varias de sus decisiones en el plano legislativo, pero al que se enfrenta con fuertes opiniones en cuanto a su gestión. Sin embargo, la integración entre ambos espacios no deja de profundizarse. Con la designación de
Diego Santilli como jefe de Gabinete,
ya son al menos una docena los dirigentes con pasado en el macrismo que hoy ocupan cargos en el Ejecutivo nacional.
El caso más emblemático es el de
Patricia Bullrich. Tras haber competido como candidata presidencial de Juntos por el Cambio en 2023, se convirtió en una de las principales figuras del Gobierno como ministra de Seguridad y terminó incorporándose formalmente a La Libertad Avanza, ahora como jefa de bloque en la Cámara de Senadores. Su creciente influencia dentro del oficialismo se dejó ver en las últimas semanas, al presionar por la salida de Manuel Adorni sin ninguna consecuencia visible sobre su cargo.
Ahora se suma Diego Santilli, uno de los dirigentes de mayor confianza de Mauricio Macri y todavía afiliado al PRO. Antes de reunirse con Javier Milei en Olivos para asumir la Jefatura de Gabinete, recibió un llamado del expresidente. Ya como nuevo ministro coordinador, Santilli aseguró que trabajará para "continuar con un gobierno transformista y reformista" y afirmó que vienen "más reformas".
La lista sigue, e incluye al nuevo secretario de Comunicación y Prensa,
Fabián Fernández, antes vocero de Néstor Grindetti y miembro de la campaña de María Eugenia Vidal en 2021. Pero también, ese entramado se conforma con otros funcionarios de primera y segunda línea del Ejecutivo nacional.
Los examarillos que hoy son parte de la gestión libertaria
En total, son al menos 13 los funcionarios de primera y segunda línea del gobierno libertario que tienen antecedentes en administraciones macristas o dentro del PRO.
En el área económica se destacan
Luis “Toto” Caputo, actual ministro de Economía y exministro de Finanzas durante el gobierno de Mauricio Macri; y
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, quien fue presidente del Banco Central entre 2015 y 2018. A ellos se suma
Santiago Bausili, actual titular del Banco Central, que durante la gestión macrista fue subsecretario de Financiamiento y secretario de Finanzas; y
Pablo Quirno, canciller y exjefe de gabinete de Finanzas durante la administración de Cambiemos.
También aparecen exfuncionarios vinculados al PRO en áreas clave del Gobierno.
Alejandra Monteoliva, actual ministra de Seguridad, ya había ocupado cargos dentro de esa cartera durante el gobierno de Macri como directora nacional de Operaciones de Seguridad bajo la conducción de Patricia Bullrich.
Gustavo Coria, secretario de Interior y hombre cercano a Horacio Rodríguez Larreta, fue ministro de Seguridad porteño.
Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos, inició su carrera política en el macrismo y trabajó en la gestión de Jorge Macri en Vicente López, mientras que
Diego Kravetz, subsecretario de Inteligencia de Estado, fue dirigente del PRO en Lanús, mano derecha de Néstor Grindetti y secretario de Seguridad porteño.
El desembarco de exmacristas también se observa en áreas como Educación, donde
Carlos Torrendell se desempeña como secretario. Anteriormente, fue asesor y coordinador en el Ministerio de Educación durante la gestión de Mauricio Macri. Además,
Leonardo Cifelli, secretario de Cultura, fue jefe de gabinete del Ministerio de Cultura porteño durante la primera gestión de Rodríguez Larreta.
María Ibarzabal Murphy, secretaria Legal y Técnica, también tuvo un paso por el gobierno de Cambiemos al desempeñarse en la Procuración del Tesoro durante la presidencia de Macri.