26.06.2026 / HIDROVÍA

Hidrovía: pese a las denuncias sobre irregularidades en el proceso, el Gobierno finalizó la licitación

La administración de Javier Milei oficializó la concesión de la principal vía navegable del país por los próximos 25 años a Jan De Nul, que operará en asociación con la firma argentina Servimagnus. El proceso finalizó tras una licitación atravesada por denuncias de presuntas irregularidades.





El Gobierno nacional oficializó la adjudicación de la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay a la empresa belga de dragado Jan De Nul, que continuará al frente de la principal vía fluvial del país durante los próximos 25 años asociada a la firma argentina Servimagnus, una decisión que pone fin a una de las licitaciones más relevantes de la gestión de Javier Milei pese a los cuestionamientos e irregularidades denunciadas durante el proceso.

La medida quedó formalizada mediante una resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn) en el Boletín Oficial. La licitación había sido lanzada en diciembre de 2025 con el objetivo de seleccionar a la empresa encargada de operar, mantener y modernizar la Vía Navegable Troncal, por donde circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas.

Hidrovía: obra estratégica

La Hidrovía constituye una infraestructura estratégica para el comercio exterior, ya que conecta alrededor de 60 terminales portuarias y concentra buena parte del transporte de granos, derivados agroindustriales y otras mercaderías. El nuevo contrato contempla tareas permanentes de dragado, redragado, mantenimiento de la señalización y obras para profundizar el canal, además de incorporar tecnología destinada a mejorar la navegación y los controles.

La adjudicación también volvió a poner el foco sobre los vínculos entre la concesionaria y actores cercanos al oficialismo. Según explicó semanas atrás el periodista Alejandro Bercovich, el Grupo Neuss aparece como uno de los principales candidatos a participar como subcontratista de Jan De Nul para ejecutar parte de las obras, en un negocio que movilizará cientos de millones de dólares anuales. La empresa belga deberá contratar firmas para prestar distintos servicios una vez que la concesión entre en vigencia.

El esquema fue diseñado bajo la modalidad de obra pública por peaje y a riesgo empresario, sin aportes directos del Estado, aunque prevé la posibilidad de extender la concesión por hasta cinco años más. Cabe mencionar que el contrato definitivo deberá firmarse dentro de los próximos 30 días. A partir de entonces comenzará formalmente una nueva etapa para la administración de la Hidrovía, considerada el principal corredor logístico de la Argentina y una pieza central para el funcionamiento del comercio exterior y la economía nacional.

Denuncias

La adjudicación estuvo precedida por múltiples cuestionamientos sobre el proceso de licitación. Según trascendió por Ámbito hace unas semanas, un informe elaborado por un comité de especialistas internacionales determinó que el proceso presentaba presuntas irregularidades que podrían haber favorecido a la unión entre Jan De Nul y Servimagnus.

Entre las observaciones figuran plazos de evaluación considerados inusualmente breves, la descalificación de antecedentes técnicos de empresas competidoras y posibles conflictos de interés dentro de la comisión encargada de analizar las ofertas.

El documento también cuestionó la fijación de un peaje mínimo, al considerar que limitó la competencia entre los oferentes e incluso pudo haber derivado en un sobrecosto para el Estado. Además, advirtió sobre inconsistencias en la propuesta técnica de la empresa adjudicataria, diferencias en los costos de dragado y exigencias económicas para presentar impugnaciones que, según los especialistas, dificultaron que otras compañías pudieran objetar el resultado del proceso.