El Gobierno argentino evalúa el envío de un equipo de Cascos Blancos a Venezuela como primera respuesta a la catástrofe provocada por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país y dejaron, hasta el momento, un saldo oficial de 164 muertos y 971 heridos. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, está a cargo de la coordinación de la asistencia que, además, prevé la participación del Ministerio de Seguridad.
“Eso está siendo evaluado. Hemos pasado la noche trabajando en consolidar información y proponiendo cursos de acción, pero las autoridades son las que determinarán qué hacer en las próximas horas”, indicaron fuentes de Cascos Blancos a Infobae. Aún no se precisó el número de agentes ni la fecha de una eventual partida.
Cascos Blancos es la comisión de asistencia humanitaria del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina. Creada en 1994, intervino en más de 400 proyectos y misiones en 81 países de los cinco continentes. Está integrada por equipos voluntarios civiles —profesionales de la salud, asistentes sociales y psicólogos— que reciben capacitación anual para actuar en situaciones de emergencia. Su accionar se activa en respuesta a pedidos de países afectados por catástrofes o ante solicitudes multilaterales, y moviliza equipos médicos y logísticos, organiza el envío de insumos y gestiona donaciones.
El organismo lo dirige Eduardo Porretti, diplomático de carrera con experiencia en Bogotá, La Habana, Nueva York y Caracas, donde condujo la embajada argentina en Venezuela como encargado de negocios durante la gestión de Mauricio Macri. En enero de 2025 fue designado como encargado de temas humanitarios en Venezuela, lo que lo ubica en una posición central para la coordinación de cualquier misión en ese país.
No sería la primera vez que Cascos Blancos actúa en una emergencia sísmica de esta magnitud. Entre 2021 y 2023, el organismo desplegó asistencia ante los terremotos en Turquía, colaboró con personas desplazadas por la guerra en Ucrania y ejecutó proyectos sanitarios en Mozambique y Haití, muchas veces en coordinación con agencias de las Naciones Unidas (ONU), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y organismos regionales. La ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA) reconocieron su aporte mediante resoluciones de la Asamblea General.
Actualmente, Cascos Blancos tiene asignados $1.139 millones de pesos en el presupuesto 2026 para su programa específico, según datos publicados por el Ministerio de Economía. El organismo fue reorganizado en marzo de 2022 mediante el Decreto 143/2022, que le otorgó autonomía operativa y reconocimiento ante organismos internacionales como la ONU, la OEA y el MERCOSUR.