La Federación de Entidades de Combustibles (FEC) cuestionó la respuesta del Gobierno frente a los cortes de GNC que afectaron a distintas regiones del país y reclamó explicaciones por las interrupciones que dejaron sin servicio a estaciones que, pese a haber contratado esquemas destinados a garantizar el abastecimiento, no tuvieron la continuidad esperada. Por ese motivo, pidió revisar el funcionamiento del sistema y avanzar con compensaciones económicas ante los perjuicios generados.
En las presentaciones realizadas ante el Congreso, ENARGAS y la Secretaría de Energía, la entidad pidió conocer si las interrupciones respondieron a situaciones de emergencia formalmente declaradas y reclamó detalles sobre los criterios utilizados para ordenar los cortes, además de exigir precisiones sobre la prioridad otorgada a los distintos tipos de usuarios.
El conflicto se profundizó durante los últimos días, cuando el descenso abrupto de las temperaturas disparó el consumo de gas natural y obligó a activar protocolos de emergencia para priorizar el suministro residencial, hospitales, escuelas y otros servicios esenciales.
Como consecuencia, distintas estaciones de servicio comenzaron a limitar o suspender la venta de GNC, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Las restricciones generaron un fuerte impacto entre trabajadores que dependen del vehículo para sus ingresos diarios. En La Plata, por ejemplo, se registraron filas de varias cuadras desde la madrugada para acceder a los cupos disponibles, mientras algunos usuarios denunciaron que llevan semanas atravesando dificultades para cargar combustible con normalidad.
Ante ese contexto, el presidente de la FEC, Juan Carlos Basílico, sostuvo que "las gestiones buscan abrir una instancia de revisión institucional sobre el funcionamiento del sistema de abastecimiento y sobre eventuales mecanismos de compensación cuando se verifique la afectación de contratos que implican pago de reserva de capacidad”.
Desde otras cámaras del sector también plantearon que la división entre contratos firmes e interrumpibles quedó desactualizada frente al escenario actual de producción energética. Pedro Llorvandi, titular de CEPASE, afirmó que el modelo fue diseñado en un contexto de escasez de gas y que hoy requiere una actualización acorde a una mayor disponibilidad de producción local.
A su vez, referentes de las estaciones de GNC remarcaron que la situación varía según la zona del país: mientras en el AMBA predominan contratos con mayor protección frente a cortes, en varias provincias continúan esquemas más expuestos a interrupciones durante los picos de demanda, una situación que genera cierres temporales y afecta la previsibilidad del servicio.