El Reino Unido podría convertirse en uno de los próximos países en restringir fuertemente el acceso de menores de edad a las redes sociales. El primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó que su gobierno analiza nuevas medidas para reforzar la protección de niños y adolescentes en internet, incluyendo la posibilidad de prohibir el acceso a determinadas plataformas para los menores de 16 años.
La discusión se aceleró después de una consulta pública lanzada por el gobierno británico para evaluar el impacto de las redes sociales, los teléfonos inteligentes y otras tecnologías digitales sobre la salud y el bienestar de los menores. Más de 116.000 personas participaron del proceso, cuyos resultados serán publicados durante el verano europeo.
Starmer les dio tres meses a las tecnológicas
Durante su intervención en la London Tech Week, Starmer anunció una medida inmediata: exigir a compañías como Apple y Google que incorporen sistemas capaces de impedir que los menores envíen, reciban o visualicen imágenes sexuales explícitas en sus dispositivos. Si las empresas no implementan esos controles en un plazo de tres meses, el gobierno avanzará con una legislación específica.
La propuesta contempla que los adultos puedan acceder a este tipo de contenidos únicamente mediante mecanismos robustos de verificación de edad, mientras que los dispositivos identificados como pertenecientes a menores bloquearían automáticamente ese material.
Según Starmer, el objetivo es combatir fenómenos como el grooming, la sextorsión y la creciente circulación de imágenes íntimas entre adolescentes. El gobierno sostiene que la tecnología ya permite implementar este tipo de controles y que las empresas deben asumir una mayor responsabilidad en la protección de los usuarios más jóvenes.
El modelo australiano gana influencia
La posibilidad de una prohibición para menores de 16 años está inspirada en la legislación adoptada recientemente por Australia, que se convirtió en el primer país en imponer una restricción nacional de ese tipo. La experiencia australiana es observada de cerca por Londres y también por otros gobiernos europeos que analizan medidas similares.
En los últimos meses, Starmer endureció su posición frente al tema tras reunirse con familias de jóvenes afectados por contenidos dañinos difundidos en redes sociales. Distintos medios británicos señalaron además que existe una fuerte presión de padres, legisladores y organizaciones de protección infantil para avanzar con regulaciones más severas.
Un debate que divide a expertos y organizaciones
La iniciativa, sin embargo, no genera consenso. Organizaciones dedicadas a la seguridad infantil respaldan mayores controles sobre las plataformas, pero especialistas en derechos digitales advierten sobre los riesgos de implementar sistemas masivos de verificación de identidad y sobre la posibilidad de que los menores migren hacia espacios menos regulados.
El propio Parlamento británico analizó durante los últimos meses diferentes alternativas, desde límites horarios y restricciones nocturnas hasta la eliminación de funciones consideradas adictivas, como el scroll infinito o la reproducción automática de contenidos.
Mientras continúa la consulta oficial, el gobierno de Starmer parece decidido a avanzar hacia una regulación más estricta del ecosistema digital. La incógnita es si el Reino Unido seguirá finalmente el modelo australiano de prohibición para menores o si optará por un esquema de controles tecnológicos más amplio pero menos restrictivo.
¿Qué propone el gobierno británico para las redes sociales?
El gobierno de Keir Starmer analiza imponer restricciones para menores de 16 años y obligar a las empresas tecnológicas a bloquear contenidos sexuales explícitos en dispositivos utilizados por niños y adolescentes.
¿El Reino Unido ya prohibió las redes sociales para menores?
No. La medida todavía está en discusión y forma parte de un proceso de consulta pública cuyos resultados serán evaluados durante 2026.
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Qué país ya implementó una prohibición similar?
Australia fue el primer país en aprobar una prohibición nacional para que menores de 16 años accedan a determinadas redes sociales.