
La pericia sobre los audios que sacudieron a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo. Diego Spagnuolo, exdirector del organismo y uno de los principales acusados en la causa por presuntas maniobras de corrupción, designó finalmente a su perito de parte y presentó una extensa batería de puntos de análisis. Sin embargo, evitó aportar voluntariamente muestras de su voz, un elemento central para determinar si es quien habla en las grabaciones.
La medida había sido ordenada por el juez federal Ariel Lijo, que dispuso avanzar con un estudio técnico integral sobre los audios incorporados al expediente. El magistrado también estableció que Spagnuolo deberá concurrir para aportar material de voz que permita realizar un cotejo forense con las grabaciones difundidas públicamente. Antes de que comenzara la pericia, la defensa del exfuncionario intentó frenar parte del procedimiento. Cuestionó que los puntos de análisis impulsados por el fiscal Franco Picardi fueran fijados antes de que el perito designado por Spagnuolo aceptara formalmente el cargo. Finalmente, el especialista propuesto, el ingeniero informático Marcelo Torok, asumió su intervención y presentó sus propios requerimientos técnicos.
La estrategia defensiva apunta principalmente a discutir la autenticidad de los audios. Entre otras medidas, solicitó verificar la cadena de custodia digital, acceder a los metadatos completos de los archivos y determinar si existieron alteraciones, cortes o manipulaciones posteriores a la grabación original. También pidió que se requiera información a Google sobre el material alojado en el canal de YouTube de Carnaval Stream, plataforma donde se difundieron originalmente las grabaciones que luego derivaron en denuncias penales y en la apertura de la causa judicial.
Uno de los aspectos más llamativos del planteo es que, mientras la defensa reclama determinar si la voz registrada pertenece efectivamente a Spagnuolo, no ofreció material propio para facilitar esa comparación. Por el contrario, el perito pidió que se establezca si con los elementos actualmente disponibles puede identificarse al exfuncionario y si en algún tramo del audio se menciona expresamente su nombre completo. La pericia ordenada por Lijo buscará responder precisamente esas preguntas. Los especialistas deberán determinar si los archivos fueron editados, si presentan indicios de manipulación digital o si incluso podrían haber sido generados mediante herramientas de inteligencia artificial, clonación de voz o sistemas automatizados de síntesis de audio.
Para ello se realizará un análisis acústico y fonético comparativo entre las grabaciones cuestionadas y muestras originales de voz. La resolución judicial ordena además preservar de manera estricta la cadena de custodia digital y documentar cada intervención realizada sobre los archivos.
Los audios bajo análisis contienen referencias a presuntas irregularidades dentro de la ANDIS. En ellos se escucha a una voz atribuida a Spagnuolo afirmar que estaban "desfalcando la agencia", mencionar supuestos porcentajes destinados a Karina Milei, aludir a Eduardo "Lule" Menem y referirse al rol de la droguería Suizo Argentina en el circuito de contrataciones y compras de medicamentos. Aunque esas grabaciones no fueron utilizadas como prueba central para procesar a los acusados, la defensa insistió durante meses en que eran falsas y reclamó su nulidad. La Cámara Federal finalmente ordenó avanzar con la pericia para despejar cualquier duda sobre su autenticidad.
Mientras Gendarmería, especialistas de la DATIP y los peritos de parte comienzan a delinear el trabajo técnico, la causa sigue avanzando. Spagnuolo ya se encuentra procesado junto a otros imputados, mientras que los propietarios de la droguería Suizo Argentina, los hermanos Kovalivker, todavía no fueron convocados a declaración indagatoria pese a aparecer mencionados en distintos tramos de la investigación.