La empresa AAFS Infrastructure and Energy fue registrada en Wyoming en noviembre de 2025 sin revelar a sus accionistas reales. A inicios de 2026, sus representantes - Binnall y Flynn - comenzaron negociaciones con autoridades bosnias para adjudicarse la construcción del gasoducto "Interconexión Meridional", un proyecto que conectaría a Bosnia con una terminal de gas natural licuado en la costa de Croacia.
En marzo de 2026, el parlamento de la Federación de Bosnia aprobó una ley que designa a AAFS como contratista obligatorio, sin proceso de licitación. La inversión prevista ronda los 1.200 millones de euros (1.500 millones de dólares), incluyendo el gasoducto y tres centrales eléctricas. Según documentos confidenciales a los que
accedió The Guardian, la financiación no provendría del Estado bosnio sino de capital privado y deuda.
El equipo detrás de AAFS: vínculos directos con Trump
Jesse Binnall es uno de los principales abogados de la causa MAGA (Make America Great Again). Fue asesor de la campaña presidencial de Trump en 2016 y ganó notoriedad en 2020 al cuestionar la victoria de Joe Biden, afirmando que "Donald Trump ganó si se tienen en cuenta el fraude y las irregularidades". Defendió a Trump y a su hijo mayor, Donald Jr., en la demanda colectiva por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Desde que Trump regresó al poder, Binnall negoció exitosamente que el Departamento de Justicia indemnizara a Michael Flynn con 1,25 millones de dólares.
Joe Flynn, hermano de Michael Flynn, es empresario del sector sanitario. Fue presidente del America Project, una de las herramientas mejor financiadas para desacreditar los resultados de las elecciones de 2020, y actuó como asesor de las campañas presidenciales de Trump en 2020 y 2024. Tanto Binnall como Flynn participaron activamente en la campaña para anular la victoria de Biden.
Presión estadounidense y el rol de Milorad Dodik
Según funcionarios bosnios entrevistados por The Guardian, la Administración Trump ha ejercido presión constante para que Bosnia apruebe el proyecto sin demoras. "Estados Unidos tiene aquí una prioridad absoluta y esa prioridad es que el gasoducto salga adelante. Están muy, muy interesados. A Dodik, como a todos los demás, les han dicho que no se anden con tonterías con el proyecto", explicó un alto cargo político serbobosnio.
Esta presión se cruza con dinámicas políticas internas explosivas. Milorad Dodik, líder ultranacionalista de los serbios bosnios, había sido sancionado por la Administración Biden por intentar socavar el acuerdo de paz de Dayton de 1995. En octubre de 2025, apenas meses después de que Trump asumiera, la Administración Trump levantó esas sanciones sin explicación pública. Michael Flynn, quien ya estaba asociado a AAFS, cobró 100.000 dólares por un mes de trabajo como lobista para promover a Dodik ante Trump.
En abril de 2026, Donald Trump Jr., quien dirige actualmente el imperio empresarial familiar, viajó a Banja Luka, la principal ciudad de la Republika Srpska, para asistir a un acto en honor de Dodik. El hijo menor de Dodik lo recibió diciendo: "Tu presencia lo dice todo. Dependemos de ti y confiamos en ti. A cambio, tú, Estados Unidos y la administración republicana liderada por tu padre tendrán un aliado fiable, sincero y cristiano en esta parte del mundo".
El 21 de abril, poco después de esa visita, Dodik señaló públicamente que no obstaculizaría el proyecto de AAFS. Según analistas de la región, esta decisión es crucial porque bajo el acuerdo de reparto de poder de Bosnia, los serbios podrían haber vetado el gasoducto.
Alertas de transparencia y riesgos geopolíticos
Transparencia Internacional calificó el proceso como un precedente "peligroso" para un país con uno de los niveles de corrupción más altos del mundo. Pippa Gallop, analista de Bankwatch, señaló que el marco aprobado "designa directamente a esta empresa vinculada a Trump como inversora en lugar de la empresa estatal, sin licitación pública". Alertó también que las disposiciones podrían violar leyes de concesiones y que "una manera u otra, el público bosnio terminará pagando, ya sea a través de sus facturas o del presupuesto federal".
En abril de 2026, la Unión Europea advirtió formalmente a Bosnia que el otorgamiento del contrato a una empresa estadounidense sin transparencia podría perjudicar sus aspiraciones de adhesión al bloque. En una carta del 13 de abril, Luigi Soreca, representante de la UE en Sarajevo, instó a Bosnia a coordinar los cambios en su política energética "para evitar perder oportunidades de mayor integración, así como oportunidades financieras".
Contexto: la estrategia energética en los Balcanes
Estados Unidos lleva años apoyando la idea de que Bosnia se desconecte del gas ruso. El proyecto del gasoducto "Interconexión Meridional" fue una prioridad durante las tres últimas administraciones estadounidenses. Bajo Biden, la expectativa era que la empresa estatal de gas de Bosnia (BH Gas) liderara el proyecto. Sin embargo, los conflictos entre las facciones étnicas de Bosnia - serbios, bosniacos y croatas - generaron demoras que duraron años.
Bosnia depende totalmente del gas ruso suministrado a través de Serbia por el gasoducto TurkStream. La Unión Europea estableció un plazo de septiembre de 2027 para que todos los candidatos a la adhesión dejen de comprar gas a Rusia.
Algunos cargos bosnios vieron en la contratación de una empresa vinculada a Trump una oportunidad para romper el punto muerto político. "El Gobierno de Estados Unidos protege sus inversiones", comentó Amer Bekan, representante local de AAFS, sugiriendo que la seguridad geopolítica estadounidense podría resguardar el proyecto.
Sin embargo, analistas advierten que Bosnia corre el riesgo de "cambiar a un matón por otro". Michael Murphy, exembajador de Estados Unidos en Bosnia, señala que Dodik está buscando ganarse el favor de los círculos de Trump mientras intenta romper el acuerdo de paz de 1995 declarando la independencia de Republika Srpska. "Quiere que acepten su agenda más amplia. Para conseguirlo, no puede meterse con el gasoducto. Pero quienes lo apoyan están jugando con fuego", advirtió Murphy.
El proyecto pone en riesgo el frágil equilibrio alcanzado en 1995 después de una guerra que se cobró 100.000 vidas, muchas de ellas de civiles bosnios musulmanes. Una generación después, los líderes étnicos siguen maniobrando. Ahora, con la intervención de actores estadounidenses cercanos a Trump y la levantada de sanciones a Dodik, la geometría política de la región se ha reconfigurado sin que haya claridad sobre cuáles serán las consecuencias.
¿Qué es AAFS y quiénes la controlan?
AAFS Infrastructure and Energy es una empresa registrada en Wyoming en noviembre de 2025 que no ha divulgado públicamente a sus accionistas finales. Sus dos dirigentes conocidos son Jesse Binnall, abogado defensor de Trump, y Joe Flynn, hermano del exasesor Michael Flynn. Ambos ganaron notoriedad por sus roles en intentos de desacreditar las elecciones de 2020. Binnall ha indicado que hay otros accionistas cuya identidad prefiere no revelar, posiblemente fondos de inversión estadounidenses.
¿Por qué genera preocupación que no haya habido licitación pública?
Una licitación pública es el mecanismo estándar para garantizar que los contratos se adjudiquen de manera competitiva a empresas calificadas a precios justos. Que AAFS reciba el contrato sin concurso es inusual, especialmente en un país con antecedentes de corrupción. Transparencia Internacional advirtió que esto sienta un precedente "peligroso". Además, AAFS no tiene antecedentes en proyectos de infraestructura de esta envergadura, lo que ha generado dudas sobre su capacidad de ejecución.
¿Qué rol jugó Milorad Dodik en esta decisión?
Bajo el acuerdo de reparto de poder de Bosnia, Dodik como líder de los serbios bosnios podría haber vetado el gasoducto. Dodik había sido sancionado por la Administración Biden por intentar socavar el acuerdo de paz de 1995. Cuando Trump asumió, levantó esas sanciones sin explicación. Michael Flynn, entonces asociado a AAFS, cobró por cabildear a favor de Dodik. En abril de 2026, después de que Trump Jr. visitara a Dodik en Banja Luka, Dodik anunció públicamente que no obstaculizaría el proyecto. Analistas interpretan esto como un acuerdo entre Dodik y la Administración Trump.