
Hilda Horovitz retomó este lunes su declaración en el juicio oral por la causa Cuadernos luego de que la semana pasada debiera interrumpir su testimonio por una descompensación, justo cuando comenzaban a exhibirse audios y mensajes vinculados al expediente. Ante el Tribunal Oral Federal 7, la expareja de Oscar Centeno volvió a relatar episodios de violencia y explicó por qué decidió presentarse en Comodoro Py en 2017 para denunciar al chofer.
Durante su exposición, aseguró que antes de ir a declarar le comunicó la decisión a Claudio Uberti, quien era su superior en el organismo estatal donde trabajaba. Según relató, tiempo después fue despedida. “Centeno hizo todo lo posible para que hoy estemos todos acá”, afirmó ante los jueces. Y agregó: “Me estoy mandando al muere por decir la verdad”.
La testigo reconoció además que mantenía contactos con el exfuncionario Roberto Baratta para reclamar dinero y pedirle que intercediera ante Centeno. “Yo sí le pedía plata, eso es cierto”, admitió. Según explicó, buscaba una especie de resarcimiento tras años de malos tratos y situaciones de violencia. “Me usó de testaferro, me golpeó, me insultó”, sostuvo.
Durante la audiencia se reprodujeron distintos mensajes enviados por Horovitz a Baratta. Entre ellos aparecieron fotos de billetes, imágenes de la vivienda del exfuncionario y otros mensajes de tono intimidatorio. La propia testigo reconoció que uno de los fajos de dinero que aparecía en las fotos era “trucho”. También admitió haber enviado imágenes de bandas elásticas “de las que se usan para que no se vuelen papeles”. Según dijo, Baratta jamás respondió esos mensajes. “Era un monólogo”, resumió.
Otro de los momentos tensos se produjo cuando se reprodujo un audio de una conversación con un supuesto periodista al que, presuntamente, Horovitz le habría pedido dinero. Sin embargo, aseguró no reconocer la voz de la otra persona. También se escucharon audios de diálogos mantenidos en 2017 con Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner.
Horovitz confirmó que mantuvo reuniones con Quiroga y aseguró haberle entregado documentación y papeles vinculados a Centeno, aunque dijo que nunca le fueron devueltos. A lo largo de la audiencia, las defensas remarcaron contradicciones e imprecisiones en distintos puntos de su relato, especialmente respecto a su vínculo con Centeno tras la separación y sobre contactos previos con periodistas.
Uno de los mensajes exhibidos durante la audiencia también generó ruido en la sala. “Tengo nueve años para hacerlo mierda, recién va el primero”, decía el texto. Horovitz aseguró no recordar a quién se lo había enviado, aunque admitió que hacía referencia a Centeno.
Hacia el final del testimonio, la defensa de Roberto Baratta consultó cómo se había preparado para declarar ante el Tribunal. La mujer respondió que estuvo leyendo chats y viendo información en medios y programas de televisión. “Estoy muy nerviosa”, repitió antes de terminar la audiencia. La declaración volvió a dejar expuestas inconsistencias, lagunas de memoria y nuevos interrogantes alrededor de uno de los testimonios que formaron parte del origen de la causa Cuadernos.