A pocos meses de cumplirse 50 años del último golpe cívico-militar, el diseñador y activista Ariel Cuadra presentó un álbum de figuritas inspirado en los clásicos coleccionables de los mundiales de fútbol, pero dedicado a las Abuelas de Plaza de Mayo y Madres de Plaza de Mayo. La iniciativa busca rendir homenaje a las mujeres que enfrentaron a la dictadura y sostuvieron durante décadas la búsqueda de memoria, verdad y justicia.
“A 50 años del último golpe cívico-militar, este proyecto nace como un ejercicio colectivo de memoria, homenaje y encuentro. A las imprescindibles en la democracia, presentes y eternas en la lucha, les hice un álbum con figuritas para juntarnos entre muchas manos, y hacer una ronda con memoria, como ellas siguen haciendo”, expresó Cuadra al presentar el proyecto en redes sociales.
Cada figurita incluye información sobre las referentes históricas: nombre completo, fecha de nacimiento y datos de sus hijos e hijas detenidos-desaparecidos. En el caso de las Abuelas, también aparecen los nombres de los nietos y nietas apropiados, hayan recuperado o no su identidad. Según explicó su creador, el objetivo es “sembrar memoria desde un lenguaje cercano, cotidiano y popular”, recuperando la lógica del intercambio y la construcción colectiva que históricamente acompañó a las figuritas.
El álbum, que cuenta con el aval de la agrupación H.I.J.O.S. Capital, puede descargarse e imprimirse de forma gratuita. El archivo está preparado en formato Súper A3 y contiene tanto las páginas del álbum como las figuritas y los sobres recortables para recrear la experiencia clásica de colección. La propuesta apunta a que pueda utilizarse en escuelas, centros culturales y organizaciones sociales como una herramienta pedagógica y comunitaria.
“Abrazar a nuestras Madres y Abuelas, ídolas de nuestra historia, las que gambetearon toda oscuridad para que Argentina viva en justicia y no en penumbras como quieren tantos otros”, sostuvo Cuadra al cierre de la presentación, en un contexto donde los organismos de derechos humanos vuelven a advertir sobre discursos negacionistas y ataques a las políticas de memoria.