El riesgo país volvió a perforar este jueves el piso de los 500 puntos básicos en una jornada marcada por movimientos dispares en bonos y acciones argentinas. El índice que elabora el banco JPMorgan Chase retrocedió 0,2% y se ubicó en 499 unidades, un dato que el Gobierno de Javier Milei busca capitalizar como señal de confianza de los mercados internacionales.
La baja del indicador se dio pese a que los bonos soberanos mostraron comportamientos heterogéneos durante la rueda financiera. Sin embargo, los avances registrados en algunos títulos alcanzaron para sostener la caída del riesgo país, que se mantiene como uno de los principales termómetros que siguen inversores y organismos financieros sobre la economía argentina.
En paralelo, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street operaron con disparidad. Entre las subas más destacadas apareció Banco Macro, con ganancias de hasta 3,1%, mientras otras compañías registraron retrocesos cercanos al 2%. La dinámica reflejó un mercado todavía atravesado por la volatilidad y atento a las señales políticas y económicas del oficialismo.
En la Bolsa porteña, el índice Merval avanzó 0,2% y alcanzó los 3.076.372 puntos. Los papeles bancarios volvieron a liderar las subas: Banco Macro ganó 2,4%, Grupo Supervielle avanzó 1% y Grupo Financiero Galicia trepó 0,84%. Del otro lado quedaron Loma Negra, con una caída de 1,4%, Sociedad Comercial del Plata, que perdió 2,2%, y Edenor, con un retroceso de 2,3%.
La mejora en los indicadores financieros se produjo además luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipara que la inflación de mayo será menor a la de abril y volviera a proyectar un escenario favorable para una eventual reelección de Milei. Mientras tanto, en la economía real persisten señales de recesión, caída del consumo y deterioro del poder adquisitivo.