
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, exigió una reacción positiva a los referentes del sector agropecuario durante la conferencia Maizar en la Ciudad de Buenos Aires. El funcionario expresó su malestar ante la falta de reconocimiento por las bajas de retenciones que impulsó el Gobierno. En medio de su discurso, el titular de la cartera intentó animar al público presente ante el silencio del auditorio. "Empezá a aplaudir, así aplaude alguien", lanzó el funcionario desde el escenario para evidenciar la tensión actual entre las autoridades del Gobierno y los productores.
Iraeta recriminó la postura de los asistentes frente a las políticas fiscales que implementó la gestión nacional. "Bajaste la retención hace tres días y es como si nada, como si no hubieras hecho nada", sostuvo con evidente enojo por el desinterés de los empresarios.
Frente a este escenario, el dirigente solicitó un cambio de actitud para superar los desencuentros históricos. "Si no le ponemos un poco de flow, un poco de onda a la República Argentina y a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano", dijo. Sobre este punto, el funcionario del área dijo que "las retenciones se están bajando, los aranceles se están eliminando, no hay cupos, hay otro ambiente para sembrar y cosechar".
En este clima, Iraeta manifestó que "para uno que viene del sector privado y pasa a la función pública, es desgastante hacer las cosas y ver el tuit de un productor con críticas, justo tres días después del anuncio de la baja de retenciones", reclamó, y graficó su enojo diciendo que "dan ganas de agarrar el sulky a patadas" en ese contexto de situaciones. Pero también redobló la apuesta y dijo: "Voy a hacer lo posible, a dejar la vida, para que no vuelva a pasar", en clara referencia a un eventual regreso del kirchnerismo al poder. Por eso, dejó en claro que "para eso necesitamos la ayuda de todos ustedes". Iraeta además destacó que este gobierno le devolvió "la competitividad al campo que le habían sacado ex profeso los malos políticos para seguir ordeñándolo".
A eso sumó que: "Si el campo vuelve a ser el malo de la película depende de nuestra actitud, de la dinámica de las relaciones interpersonales que tengan con otros argentinos, porque durante muchos años fue el villano de una historia mal contada". Y cerró su discurso diciendo que "subirse al tren del futuro, al cual el campo siempre estuvo dispuesto a subirse, nos va a llevar a la próxima estación y esa estación se va a llamar 'Argentina próspera'".