El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, se reunió en Nueva York con el canciller chino Wang Yi, en el marco de la Presidencia de China en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. El encuentro buscó sostener la agenda bilateral en un contexto internacional marcado por la tensión entre Washington y Beijing.
Según trascendió, ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de fortalecer la asociación estratégica integral entre Argentina y China, al tiempo que intercambiaron posiciones sobre comercio internacional, gobernanza global y el funcionamiento del sistema multilateral. También debatieron sobre la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU para devolverle capacidad de acción y relevancia política.
Durante la reunión, Quirno ratificó el respaldo argentino a la candidatura de Rafael Grossi para ocupar la Secretaría General de la ONU. Además, agradeció formalmente el histórico apoyo chino al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, mientras que la administración libertaria reafirmó su adhesión al principio de “una sola China”, que reconoce a Taiwán como parte inalienable del territorio chino.
El gesto diplomático se produjo en momentos en que el gobierno de Javier Milei intenta sostener el delicado equilibrio entre su alineamiento político con Estados Unidos y la necesidad de preservar vínculos económicos con Beijing, uno de los principales socios comerciales y financieros de la Argentina.
Por su parte, Wang Yi destacó que la cooperación bilateral entre ambos países se sostiene sobre el “beneficio mutuo” y aseguró que la relación debe mantenerse “independiente de terceros países”. En esa línea, el funcionario chino llamó a administrar adecuadamente cualquier “factor perturbador” que pueda afectar el vínculo diplomático y comercial entre ambas naciones.