El expresidente y titular del PRO, Mauricio Macri, juntó a la tropa amarilla de la provincia de Buenos Aires en un acto donde ratificó las críticas hacia el gobierno de Javier Milei y dejó un par de mensajes al peronismo de cara a las elecciones de 2027.
En una breve alocución de poco menos de diez minutos, el exmandatario cerró el evento que se llevó adelante en Olivos, Vicente López, donde hubo diversos oradores como el diputado nacional Martín Yeza, la intendenta local, Soledad Martínez y el presidente del partido a nivel provincial, Cristian Ritondo.
El expresidente arrancó fuerte, dejó abierta la puerta a una derrota del gobierno frente al peronismo y metió cuña en la interna del PJ. Lo hizo en medio de las críticas a Axel Kicillof, aunque tampoco descartó que pudiera consagrarse ante una eventual candidatura.
“Lo que no nos genera futuro es tener gobernadores como Kicillof, si ese es el candidato estrella del peronismo seguramente pierde y si gana, no los eligen nunca más”, lanzó, para luego señalar: “Esperemos que el peronismo consiga
un candidato mejor por el bien de todos nosotros”.
Desde el Centro Galicia, que se llenó de dirigentes de distintos puntos de la provincia, Macri recordó que el PRO decidió “acompañar a este gobierno antes de que lo fueran y esas ideas las pusimos por escrito la semana pasada”, en referencia al polémico manifiesto en donde apuntó a La Libertad Avanza por no aplicar medidas que impacten en la calidad de vida cotidiana, más allá de lo que se consideraron avances en la macroeconomía.
“Eso es el PRO:
estuvimos cuando el gobierno estuvo muy solo, cuando decían que volvía el helicóptero. El PRO estuvo ahí; cuando apoyamos las leyes más difíciles y sin pedir nada a cambio”, recriminó.
Acto seguido, aseguró que el partido “no solo vino a decir lo que no funciona, que corresponde porque la crítica honesta no perjudica al cambio” y analizó que “si el PRO calla el populismo avanza un paso”.
“El PRO está para construir y el próximo paso es parte de esa agenda que compartimos con el gobierno: equilibrio fiscal, desregulación, estabilidad”, dijo, aunque marcó que “el desafío es lograr que estas bases alumbren el camino a la mejora en la calidad de vida de la gente, como en los lugares que gobernamos” y advirtió: “El PRO cree en la institucionalidad y las reglas permanentes y las va a poner sobre la mesa”.
No conforme con ello, el expresidente se metió de lleno en el terreno donde mejor se mueve: la Justicia. En ese contexto sostuvo que “lo más importante es la
independencia judicial, porque no hay confianza sin una Justicia verdaderamente independiente”.
Para Macri, “los mayores garantes de la confianza son nuestros jueces, que son los que velan porque se respetan las leyes” y subrayó especialmente la relevancia de completar las vacantes judiciales y de la Corte, aunque demandó a los suyos “estar atentos a que sean jueces probos porque una vez nombrados hay que furmárselos (sic) varios años”.
No quedó ahí, sino que también lanzó otro mensaje al peronismo al convocarlos a dar muestras de su compromiso con la estabilidad económica cuando llamó a sostener a Santiago Bausili, un hombre del riñón del PRO que gestiona el Banco Central. “Debería ser bueno que se eleve su pliego al Senado, que lo apruebe y los distintos candidatos digan si lo van a sostener en el tiempo o lo van a cambiar, para ver si los que quieren volver tienen un compromiso con la estabilidad macroeconómica”, disparó.
“No hay segundas intenciones, el trabajo y el compromiso están puestos en que el cambio sea irreversible y no vuelva a pasar que un ejército de demolición destruyera lo que logramos del 15 al 19. El PRO tiene un único compromiso: una lealtad absoluta a estas ideas, al cambio permanente. El PRO tiene un rol fundamental y ustedes tienen que trabajar por el futuro de esta provincia”, cerró Macri.