La titular de la Dirección Nacional Electoral, María Luz Landívar, presentó su renuncia este jueves y abandonó el cargo que ocupaba al frente del organismo encargado de la administración electoral. La salida ocurrió apenas días después de la fuerte controversia generada por la propuesta oficial de incorporar la categoría “voto popular” en la difusión de los resultados legislativos.
Fuentes gubernamentales confirmaron que el reemplazante será Juan Pablo Limodio, quien asumirá la conducción de la DINE bajo la órbita de la Vicejefatura de Gabinete del Interior. Hasta el momento, el Gobierno no difundió detalles sobre los motivos de la renuncia de Landívar.
La ahora exfuncionaria había quedado en el centro de las críticas opositoras luego de que la DINE impulsara un nuevo criterio para exhibir los resultados de las elecciones nacionales del próximo 26 de octubre. La iniciativa fue interpretada por distintos sectores políticos como un intento de construir un relato favorable para La Libertad Avanza y proyectar una imagen de fortaleza política hacia el exterior.
Landívar había sido designada por la administración de Javier Milei y contaba con antecedentes en gobiernos y espacios vinculados al PRO y a Juntos por el Cambio. Su salida se produjo en un momento sensible para el calendario electoral y en medio de cuestionamientos sobre la transparencia y neutralidad del escrutinio provisorio.