Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) llevarán adelante este jueves un paro de 24 horas en rechazo a los despidos masivos y al recorte de áreas impulsado por el Gobierno, en una medida que apunta contra la decisión oficial de cesantear a unos 700 empleados y eliminar cerca de mil funciones dentro del organismo.
La protesta se da en el marco de la Resolución 42/26, que prevé una reestructuración profunda del organismo y, según denunciaron, implicaría una reducción cercana al 30% de su funcionamiento actual, con impacto directo en áreas técnicas y de investigación.
Desde la conducción gremial, Rodolfo Aguiar advirtió que “intenta destruir una de las instituciones públicas más prestigiosas y necesarias para toda la comunidad” y aseguró que el conflicto podría escalar en los próximos días si no hay una revisión de las medidas.
Entre las funciones que podrían verse afectadas figuran controles microbiológicos en alimentos, como la detección de bacterias, análisis de calidad de agua y efluentes, ensayos industriales y servicios de calibración de instrumentos utilizados en distintos sectores productivos, todas actividades que demuestran el valor del organismo.
“Están poniendo en riesgo a toda la población. No aceptamos la amenaza de despedir masivamente trabajadores y desarticular numerosas líneas de trabajo”, sostuvo Aguiar, quien además cuestionó el argumento oficial sobre un supuesto déficit del organismo.
En ese sentido, remarcó que “los servicios que realiza el INTI son pagados por las empresas” y afirmó que “no solo no tiene pérdidas, sino que además es superavitario”, al tiempo que alertó sobre la posible pérdida de personal altamente calificado.
El conflicto también se desarrolla en un clima de creciente tensión dentro del predio, donde denunciaron la presencia de fuerzas federales en los accesos y advirtieron sobre una “presencia policial absolutamente desproporcionada” en el marco de las protestas.
En paralelo, se prevé la realización de una nueva asamblea para la próxima semana con el objetivo de definir la continuidad del plan de lucha, luego de una serie de episodios recientes que incluyeron protestas en la sede central y la salida del titular del organismo escoltado por efectivos de seguridad.