06.05.2026 / CRISIS EN LAS FF.AA

Otra baja en el Gobierno: a un mes de su creación, renunció el titular de la obra social de las Fuerzas

La dimisión se produjo en medio de la crisis de la sanidad militar y tras el suicidio de un suboficial retirado que había denunciado falta de cobertura médica.





El presidente del directorio de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), el general de brigada Sergio Maldonado, presentó su renuncia a menos de un mes de haber asumido al frente del organismo en medio de un escenario crítico para la institución militar, una decisión que ya habría anticipado al ministro de Defensa, Carlos Presti.

Mientras el Gobierno define a su reemplazante, la conducción transitoria quedará en manos del vicepresidente de la entidad, el general de brigada retirado Omar Domínguez, acompañado por los otros miembros del directorio, entre ellos el capitán de navío Gustavo Rivas y el comodoro Juan Carlos Ruíz Pringles.

La salida de Maldonado se produce en paralelo a la conmoción generada por la muerte del suboficial mayor retirado Carlos Héctor Velázquez, de 77 años, quien se quitó la vida tras denunciar reiteradamente la falta de cobertura médica pese a haber aportado durante más de seis décadas.

SI bien, en marzo había realizado un primer intento fallido, lo que sí dejó aquella vez fue una carta en la que describía un cuadro de salud crítico, con infecciones severas y un diagnóstico de cáncer, y señalaba que la ausencia de atención por parte de la obra social había sido determinante en su decisión.

El caso volvió a poner en foco las irregularidades del sistema de salud de las Fuerzas Armadas luego de la disolución del IOSFA, el organismo que fue reemplazado por dos nuevas entidades, entre ellas la OSFA, creada para el personal militar. 

Según datos oficiales presentados en el Congreso, la antigua obra social acumulaba a fines de marzo una deuda superior a los 248 mil millones de pesos, con pasivos vinculados a prestaciones médicas, reintegros y funcionamiento general. La reestructuración impulsada por el Gobierno derivó en la transferencia de más de 331 mil afiliados militares a la nueva OSFA, mientras que el resto del padrón fue derivado a otra entidad destinada a las fuerzas de seguridad.

En este contexto, la renuncia en la conducción de la flamante obra social se suma a las tensiones en torno al sistema sanitario castrense, que atraviesa un proceso de reorganización y es señalado por el acceso y la calidad de las prestaciones.