09.04.2026 / ECONOMÍA

John Foos cerrará su planta en la Argentina e importará productos terminados de Asia

La marca que fue furor en los ‘90 echará a la mayoría de sus empleados, luego de reducir su personal de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a inicios de 2026.





La histórica empresa argentina John Foos, fundada en la década de 1980, dejará de fabricar zapatillas en su planta de Beccar, en el partido de San Isidro, para importar productos terminados provenientes de distintos países de Asia.

La marca que en los ‘90 fue furor entre los adolescentes echara a la mayoría de sus empleados, luego de reducir su personal de casi 400 trabajadores en 2023 a unos 50 a inicios de 2026. De acuerdo con testimonios de operarios consultados por Infobae, John Foos comunicó que antes de finalizar abril cesará por completo la producción local.

“La empresa se encuentra llevando adelante un proceso de reestructuración interna, orientado a adecuar su operación y garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo. Este proceso tiene como objetivo consolidar una estructura sólida que permita a la marca continuar activa y proyectarse hacia el futuro", informó la empresa en un comunicado.

Y añadió: "La compañía informa que todas las gestiones se están realizando conforme a la normativa laboral vigente, cumpliendo con las obligaciones correspondientes tanto en términos legales como en los plazos establecidos. La marca confía en que este proceso permitirá ordenar su operación, fortalecer su estructura y continuar creciendo en el mercado”.

En consecuencia, la compañía se reorientará hacia la importación, de manera que la etiqueta continuará en el país, mientras que en sus oficinas permanecerá únicamente al personal administrativo necesario para sostener la estructura básica.

El fin de la producción en la tradicional sede de Neyer al 700 abrió una fuerte negociación laboral. La firma liderada por la familia del dueño, Miguel Fosati, ofreció acuerdos con indemnizaciones del 60%, 65% y hasta 70 por ciento. Además, el proceso se tensó con la advertencia de la empresa de que podría solicitar un concurso preventivo si no se logran acuerdos, trasladando el conflicto al terreno judicial.

Trabajadores señalaron que la empresa venía reduciendo progresivamente la producción nacional: primero se reemplazó el armado local de zapatillas por la importación de partes desde China y, más recientemente, se optó por traer el producto terminado, en el marco de la apertura de importaciones promovida por el gobierno de Javier Milei.