La inflación se aceleró en la Ciudad de Buenos Aires y alcanzó a 2,7%, con un incremento de 0,3 puntos con relación al 2,4% de noviembre, según informó el Instituto de Estadística porteño. De esta forma, el año 2025 cerró con un aumento del costo de vida de 31,8%.
Uno de los rubros de mayor incidencia y que aportó a este avance es transporte, con un incremento de 5,5% al impactar las actualizaciones en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y en los valores del boleto de colectivo urbano. Le siguieron, en importancia, los incrementos en los precios de los automóviles y de los pasajes aéreos.
Alimentos y bebidas promedió un incremento de 2,4%. Al interior de la división, el principal impulso provino de carnes y derivados (7,4%). Le siguieron, en importancia, pan y cereales (2,0%) y Frutas (3,7%). En sentido contrario, las caídas en Verduras, tubérculos y legumbres (-5,9%), contribuyeron a quitar presión sobre esta división.
Los gastos de vivienda tuvieron un alza de 2,1%, debido a los ajustes en los valores de los alquileres y de los gastos comunes por la vivienda.
Por su parte, los gastos en salud mostraron un alza de 2,5%, por aumento de medicamentos y cuotas de prepagas.
Con la fuerte competencia por la importación, indumentaria registró una suba de 1,2% muy por debajo del promedio.
Por su parte, el rubro educación aumentó 2,6%, a partir de actualizaciones de los colegios privados.
Aunque con menos incidencia en el índice general y en los bolsillos de los porteños, los costos bancarios subieron 4,5%.
Restaurantes y hoteles también pegó fuerte con un alza de 4,3%.
Además, por la apertura de las importaciones, los productos de equipamiento del hogar mostraron un avance de 1,6% por debajo del promedio.
El dato de CABA es un mal anticipo de lo que puede dar la inflación a nivel nacional la semana próxima y pone en discusión el programa antinflacionario del gobierno.