El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) presentó este martes el informe El insulto como estrategia,
un relevamiento exhaustivo del comportamiento digital del presidente Javier Milei en X que confirmó que el 15,2% de sus posteos desde que asumió el cargo contienen ofensas, utilizadas de manera sistemática para desacreditar adversarios políticos, estigmatizar al periodismo y activar a su base de seguidores.
El estudio fue realizado por un equipo de becarios del FOPEA, integrado por periodistas, diseñadores, programadores y analistas de datos de distintas provincias, que analizaron 113.649 publicaciones realizadas entre el 10 de diciembre de 2023 y el 15 de septiembre de 2025, incluyendo tanto tuits propios como reposteos.
Según arrojó,
los 16.806 mensajes con insultos detectados se agrupan en cinco grandes categorías, despectivos, estigmatizantes, animalizantes, repulsivos y sexualizados, con tres patrones predominantes que no habían sido identificados como constantes en escenarios políticos previos: la animalización del adversario, la sexualización del lenguaje y el uso de términos asociados a la repulsión.
Entre los agravios más utilizados aparecen expresiones como “kuka”, “casta”, “delincuente” y “mandril”, además de calificativos dirigidos de forma recurrente al periodismo, como “ensobrado”, que figura entre los diez insultos más repetidos en la cuenta presidencial durante el período analizado.
El trabajo dedica un apartado especial al término “mandril”, cuya utilización se intensificó en momentos clave del programa económico del Gobierno y alcanzó una fuerte amplificación a través de reposteos, al punto de convertirse, según los especialistas, en “una herramienta de movilización y engagement particularmente efectiva en contextos de incertidumbre económica”.
En relación con la prensa, FOPEA advirtió que el 70% de los tuits dirigidos a actores del campo mediático contienen expresiones despectivas o estigmatizantes, un fenómeno que se ve potenciado por la réplica coordinada de cuentas anónimas, algunas con cientos de miles de seguidores, que impulsan consignas hostiles y contribuyen a un clima de intimidación y autocensura.
Aunque el informe registra una baja del 47% en la cantidad de insultos luego de que Milei prometiera en agosto de 2025 abandonar ese tipo de expresiones, FOPEA concluyó que el compromiso fue cumplido solo de manera parcial y advirtió que “el precio del silencio es elevado”, ya que “las voces no se apagan de un día para otro, sino por goteo”, en un proceso que, señaló, merece ser investigado en profundidad.