08.01.2026 / INTERNACIONAL

El Consejo Europeo negoció rebajas con Italia en el sector agrícola para que vote por el acuerdo con el Mercosur

Bruselas accedió a un reclamo de Roma y propuso suspender temporalmente los aranceles a las importaciones de abonos y fertilizantes. Este viernes se votará el tratado de libre comercio y la decisión de la primera ministra Giorgia Meloni será clave.




Este miércoles, la Comisión Europea le propuso a Italia medidas económicas con el fin de abaratar costos en la industria de la agricultura y que pueda dar su voto positivo para que se concrete el acuerdo de libre comercio con el Mercosur que se iba a firmar a mediados de diciembre pasado, pero que finalmente no se llegó a un acuerdo. Durante una reunión extraordinaria celebrada hoy con los ministros de Agricultura de los países miembros de la Unión Europea, se planteó reducir los precios de abonos y fertilizantes, a partir de la suspensión temporal a los aranceles por las importaciones de estos productos.

La oferta se sumó a otras propuestas que habían sido acercada el día anterior: adelantar pagos a los agricultores durante el próximo período presupuestario (2028-2034) y a protecciones para el mercado interno que no afecten a los productores cuando ingresen al continente los artículos elaborados en Sudamérica.

Anteriormente, el ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida, quien a su vez es el primo de la primera ministra Giorgia Meloni, le había solicitado a la Comisión Europea medidas que abarataran la importación de fertillizantes y la suspensión de los aranceles por su importación. Bruselas accedió el pedido de los italianos para convencerlos de que estén de acuerdo con el tratado con el Mercosur. Con su voto positivo el pacto estaría sellado y se conformaría la zona de libre comercio más grande del mundo.

Este viernes, el Consejo Europeo volverá a votar el documento acordado para determinar si se firma el tratado de libre comercio con el Mercosur. Para que se concrete, se necesita el respaldo de al menos el 55% de Estados miembros que representen un piso del 65% de la población. Además, se requiere que no pueda constituirse una minoría de bloqueo que puede producirse a partir de cuatro países que sumen el 35% de los habitantes de la Unión Europea. Para ambos casos, el acompañamiento de Italia resulta fundamental.

La postura negativa de Francia, Hungría y Polonia es sabida hace años. Pero si a ese grupo se les sumara Italia, no habría ningún tipo de posibilidad matemática de alcanzar el acuerdo con el Mercosur. Por este motivo, el Consejo Europeo accedió a los reclamos de Roma que, en caso de concretarse, lograrían que Meloni pueda seguir contando con su base electoral vinculada al campo.