El presidente Javier Milei apeló al humor futbolero para celebrar el nuevo endeudamiento externo. A través de sus redes sociales, compartió un meme en el que se representó como Lionel Messi y ubicó al ministro de Economía, Luis Caputo, en el rol de Julián Álvarez. “Golazo de Toto”, escribió el mandatario al referirse al préstamo conseguido para afrontar compromisos de deuda.
El festejo digital contrastó con la magnitud del acuerdo. El Gobierno nacional confirmó un préstamo repo por USD 3.000 millones con seis bancos internacionales, a un plazo de 372 días y con una tasa del 7,4% anual. Según informó el Banco Central de la República Argentina, la operación utilizó como garantía bonos soberanos BONAR 2035 y 2038, en una maniobra destinada a cubrir el vencimiento de deuda previsto para este viernes.
La entidad monetaria, conducida por Santiago Bausili, detalló que recibió ofertas por USD 4.400 millones, aunque decidió adjudicar un monto menor. El endeudamiento evitó el default inmediato, pero dejó expuesta la fragilidad financiera del esquema oficial, que ya había recurrido a operaciones similares por USD 1.000 y USD 2.000 millones durante el año pasado.
Con el pago de USD 4.200 millones a los bonistas en el horizonte inmediato, el panorama hacia adelante continuó cargado de tensiones. Para el resto de 2026, el Ejecutivo enfrentó vencimientos por más de USD 15.000 millones, incluidos compromisos con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos multilaterales. El aviso formal de pago ya se presentó ante el Bank of New York Mellon, mientras el mercado observó con cautela el costo creciente del financiamiento.
Otra vez más deuda. Hay que recalcar que lejos de un “golazo”, el nuevo préstamo reeditó la lógica del endeudamiento de corto plazo, que alivió la coyuntura pero profundizó la dependencia financiera y trasladó las presiones a los próximos meses.