
Durante la mañana del martes 6 de enero, distintos líderes de Europa se expresaron en apoyo a Dinamarca con una declaración conjunta por Groenlandia, luego de las recientes amenazas y presiones emitidas por el presidente de los Estados Unidos Donald Trump. El mandatario de Norteamérica ha expresado en distintas oportunidades su interés en adquirir Groenlandia como territorio anexado, por proximidad geográfica y razones políticas. Para los líderes europeos la soberanía del territorio no se debe pasar por alto.
EL INTERÉS DE EEUU EN GROENLANDIA
Se sabe que el presidente de los Estados Unidos Donald Trump es bastante directo en su discurso y no se anda con rodeos para manifestar lo que desea y responde a los intereses de su país. En ese orden de cosas, y aunque internacionalmente la propuesta fue un tanto extrema e improbable, en 2019 manifestó su interés por anexar Groenlandia de una manera muy particular (algo que no sería insólito para los Estados Unidos): la compra del territorio a Dinamarca. Algo que fue categóricamente rechazado por los europeos.
El interés de EE. UU. por adquirir Groenlandia ha sido una cuestión recurrente en la historia de los norteamericanos, desde 1867 luego de la compra de Alaska, durante la Segunda Guerra Mundial y con tratados que permitieron la colocación de bases estadounidenses en territorio groenlandés para defensa de la OTAN.
Para Donald Trump significa un punto estratégico y crítico para la defensa de América del Norte, un punto esencial para monitorear el Ártico y los movimientos navales rusos en el Atlántico Norte. Además representa la posición más corta entre el norte de América y Rusia, esencial para sistemas de defensa antimisiles. Además cuenta con minerales estratégicos, principalmente tierras raras como uranio, hierro y otros recursos estratégicos, aunque Trump haya negado que sean de su interés.
ANTECEDENTES
La tensión creció ante la designación de Jeff Landry como enviado especial de Trump por Estados Unidos para Groenlandia, un movimiento que generó el rechazo inmediato en Europa y Dinamarca. Landry no se contuvo al declarar abiertamente que su intención era convertir el territorio danés en parte de Estados Unidos. Desde la lógica de Trump, la necesidad de controlar Groenlandia responde a motivos de seguridad nacional, ya que alrededor del territorio hay «barcos rusos y chinos por todas partes», según el mandatario. Tampoco descartó el uso de la fuerza para anexionarla si eso fuera necesario. El presidente además podría presentar una propuesta para financiar el territorio con partidas superiores a los 600 millones de dólares anuales que Dinamarca destina a Groenlandia actualmente.
EL PRONUNCIAMIENTO DE LOS LÍDERES EUROPEOS
Emmanuel Macron, presidente de Francia; Friedrich Merz, canciller de Alemania; Giorgia Meloni, primera ministra de Italia; Donald Tusk, primer ministro de Polonia; Pedro Sánchez, primer ministro de España; Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido; y Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca firmaron la declaración que proclama que "Groenlandia pertenece a su pueblo. Es para Dinamarca y Groenlandia, y solo para ellos, decidir sobre asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia".
En la misma se reafirma el derecho internacional, ya que la integridad territorial y la soberanía son principios fundamentales, algo bastante debatido actualmente en el marco de la incursión militar de EE. UU. a Venezuela, y también se invoca la Carta de las Naciones Unidas. Si bien la carta reconoce a Estados Unidos como un "socio esencial" en la seguridad del Ártico, lo coloca dentro de un cumplimiento de normas internacionales.
De acuerdo con lo manifestado, la seguridad en el Ártico "debe lograrse colectivamente, en conjunción con aliados de la OTAN, incluyendo a Estados Unidos, adhiriéndose a los principios de la Carta de la ONU, incluyendo soberanía, integridad territorial e inviolabilidad de fronteras".