
A partir del 1° de enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) comenzó a implementar una nueva metodología para medir la inflación. El objetivo es adaptar la herramienta a los hábitos actuales de las familias argentinas ya que la última modificación en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue hace más de siete años. Principalmente, los cambios se centrarán en la canasta de bienes y servicios y en las categorías que son tomadas en cuenta para realizar el índice de precios minoristas.
El organismo dirigido por Marcos Lavagna desarrolló este nuevo mecanismo para mejorar la medición de la inflación a comienzos de 2025 aunque antes de ser implementado necesitó de la aprobación del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo y que llevó a cabo pruebas internas a lo largo de todo el año pasado. Los datos correspondientes a enero, que se analizarán con esta nueva metodología se conocerán recién a mediados de febrero.
QUÉ CAMBIA EN LA MEDICIÓN DE LA INFLACIÓN
Estos cambios se centrarán principalmente en una actualización de la canasta de bienes y servicios que se usa para medir la inflación. El Indec apunta a mejorar la precisión de los gastos actuales de las familias. Para ello, incorporará cambios en los patrones de consumo desde la última actualización del indicador: algunos segmentos ganarán peso dentro de la estructura del índice, mientras que otros reducirán su participación relativa en el cálculo final.
En detalle, el rubro "Vivienda, electricidad, gas y otros” pasará de representar alrededor del 9,4% del gasto familiar a 14,5%, lo que implica un incremento de 5,1 puntos porcentuales en su ponderación. Por su parte, "Transporte" aumentará su participación del 11% al 14,3%. En el caso de "Comunicaciones", que incluye servicios como telefonía móvil e internet, el peso se duplicará: pasará del 2,8% al 5,1%.
Por el contrario, "Alimentos y bebidas no alcohólicas" tendrán una baja en la representación en el nuevo índice: pasarán del 26,9% al 22,7%. Lo mismo sucederá con la categoría "Prendas de vestir y calzado", que reducirá su participación del 9,9% al 6,8%. Por último, "Restaurantes y hoteles" pasarán del 9% al 6,6%.
Además de los cambios en las representaciones de cada sector, el Indec también introducirá ajustes metodológicos para este nuevo indicador. El nuevo IPC se elaborará a partir de ponderaciones actualizadas, basadas en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, con adecuaciones para reflejar consumos más recientes. El Indec anticipó que estas modificaciones no generarán saltos bruscos en la cifra mensual de la inflación aunque destacó que, a partir de ahora, se podrá captar con mayor precisión la variación de precios en rubros que estaban subrepresentados.
El nuevo método de cálculo del Índice de Precios al Consumidor se aplicará a partir de los datos correspondientes a enero de 2026 y se publicará recién a mediados de febrero. De esta manera, el IPC que se conocerá en los próximos días para reflejar la inflación de diciembre de 2025 se elaborará con la metodología vigente hasta ahora. De este modo, el impacto del nuevo esquema comenzará a verse oficialmente en los primeros registros del año.