El Gobierno nacional presentó ante la Justicia federal de Campana, a través de la Procuración del Tesoro y al borde del vencimiento del plazo fijado por el juez Adrián González Charvay, un escrito en el que se comprometió a comenzar a aplicar la Ley de Emergencia en Discapacidad con el objetivo de evitar la imposición de multas económicas a ministros y altos funcionarios del gabinete.
La respuesta oficial llegó en el marco del amparo impulsado por organizaciones del colectivo de discapacidad, que cuestionan la falta de financiamiento de la norma y miran con desconfianza la promesa del Ejecutivo, en especial después del cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad y su degradación a una secretaría bajo la órbita del Ministerio de Salud.
Según el informe presentado, el Gobierno plantea la posibilidad de realizar a futuro incrementos presupuestarios que no estaban previstos en el proyecto de Presupuesto 2026, entre ellos un refuerzo de casi siete billones de pesos para pensiones por discapacidad y más de un billón para instituciones de apoyo en salud, educación y rehabilitación.
Sin embargo, el escrito no incluye un decreto reglamentario de la ley ni detalla cómo se actualizará el nomenclador que fija el valor de las prestaciones, un punto central para el funcionamiento del sistema y para los pagos que realizan prepagas, obras sociales y el programa estatal Incluir Salud.
Tampoco se precisó de qué manera se instrumentará la condonación de deudas que mantienen con el Estado escuelas especiales y centros de rehabilitación, mientras el juez evalúa la propuesta oficial y las organizaciones preparan una respuesta judicial, en un contexto marcado por el antecedente del veto presidencial a la ley y su posterior reglamentación sin fondos, que derivó en el conflicto judicial.