El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quedó fuera del padrón de Gimnasia y Esgrima La Plata tras la baja de su carnet por una deuda de 105 mil pesos, una decisión que lo excluye de las elecciones de este sábado y expone el rechazo que generan sus presiones para privatizar el club en línea con su defensa pública de las Sociedades Anónimas Deportivas.
La dirigencia tripera confirmó la desafiliación mientras crecen las tensiones internas en torno a la lista Usina Tripera, encabezada por Carlos Anacleto, a la que Sturzenegger respalda pese a que varios de sus propios integrantes rechazan el avance de las SAD y sostienen que “el club es de los socios”, una consigna repetida en asambleas y reuniones.
El ministro, que volvió a mostrarse activo en redes al difundir “estadísticas” sobre arbitrajes de Barracas Central, había ganado espacios en la política interna del Lobo a través de Anacleto y del apoyo de funcionarios nacionales como Florencia Gaskín, postulada a la vicepresidencia tercera, y del exministro bonaerense Ricardo Casal, también incorporado a la lista.
El distanciamiento con los clubes no es nuevo: Sturzenegger impulsó la última modificación al Decreto 1212 para elevar cargas sobre entidades con actividad social y educativa, una norma que la AFA había logrado sostener por vía judicial y que el Gobierno intentó sortear con la Disposición 16/2025, que fija una alícuota del 13,06% más un adicional transitorio del 5,56%.
Su posición actual contrasta con el rol que tuvo en 2013 al frente del Banco Ciudad, cuando direccionó fondos para sponsorear a instituciones del Ascenso y Primera, entre ellas Barracas Central, San Lorenzo, Ferro y Colegiales, bajo el argumento de “acompañar a los clubes en su desarrollo” y promover el fin de la violencia en el fútbol.
Según dirigentes y voces críticas dentro del club, el proyecto político que rodea hoy al ministro incluye la creación de un fideicomiso que permitiría el uso de tierras de El Bosque y el Polideportivo a través de IRSA, empresa vinculada a aportantes de la campaña oficialista, un plan que amplificó el malestar hacia su presencia en la vida institucional de Gimnasia.