En el encuentro participaron el ex embajador en Beijing, Sabino Vaca Narvaja; Martín Rozengardt, asesor de la Subsecretaría de Relaciones Internacionales bonaerense; y Paloma Verona, del Consejo Federal de Inversiones. La discusión giró en torno a los lineamientos aprobados en la IV Sesión Plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China, con eje en la modernización de “carácter propio” y la proyección hacia 2035.
Rozengardt detalló las ideas rectoras del plan y sostuvo que “la nueva era que plantea el Partido Comunista Chino tiene que ver con reducir los desequilibrios internos que ha provocado el crecimiento económico del país. Sin proponer un igualitarismo, hay que reducir las desigualdades específicas como son las brechas regionales, lo urbano y lo rural". El enfoque, explicó, busca ordenar el desarrollo con coordinación territorial, innovación y cohesión social.
A su turno, Paloma Verona, economista especializada en desarrollo industrial, remarcó la vigencia de la planificación de largo plazo y su utilidad para superar el cortoplacismo local. “En América Latina y particularmente en Argentina debemos darnos esta discusión urgente porque hace años que no crece la economía y necesitamos generar consensos y políticas de estado para salir de la coyuntura", planteó, al subrayar la prioridad de objetivos estratégicos.
El cierre estuvo a cargo de Vaca Narvaja, quien trazó un panorama de las oportunidades para América Latina en clave de cooperación con Beijing. “A diferencia de otros hegemones que quieren subordinar, China busca la integración con sus socios comerciales", afirmó, y reivindicó un vínculo que ponga la innovación, la equidad y la sostenibilidad en el centro.
Con el horizonte de 2035 como guía, la propuesta encaró la idea de “una comunidad de destino compartido para la humanidad”, tal como expresó el presidente Xi Jinping. El diálogo entre China y la región, coincidieron los expositores, se presenta como una ventana estratégica para encarar un desarrollo inclusivo y sostenible, con el Estado como articulador de políticas y un sector productivo orientado al valor agregado.