Rubén "Pollo" Sobrero, dirigente ferroviario y ex candidato a gobernador de Buenos Aires por el Frente de Izquierda, se pronunció sobre el paro general que se lleva a cabo en la jornada del 24 de enero, destacando la participación de diversos sectores de la sociedad. En sus declaraciones, Sobrero expresó que este paro representa un "lindo pronunciamiento de la sociedad, de los trabajadores, de la gente de la cultura, las asambleas y los estudiantes".
El dirigente hizo hincapié en la importancia de la movilización y la visibilidad de la protesta, afirmando que este día marcará un quiebre en la discusión que, según él, se está llevando a cabo "a las escondidas" en el Hotel Savoy. Sobrero sugirió la existencia de reuniones paralelas para negociar leyes y decretos, caracterizando el actual decreto de necesidad y urgencia como un "plan de negocios que benefician a un grupo de empresarios muy puntuales y amigos del poder".
En relación a la posible presencia de incidentes durante el paro, Sobrero hizo referencia a Patricia Bullrich aludiéndola como "Pepita la pistolera" y expresó su esperanza de que no haya dificultades con ella. También comentó sobre el protocolo de la ministra de Seguridad de la Nación, señalando que el plan que intentan imponer "no entra" sin represión.
“Espero que no tengamos dificultades con “Pepita” la pistolera ni esa Margaret Tatcher que tenemos en Argentina y que podamos expresarnos los trabajadores”, expresó.
En cuanto al Congreso, Sobrero expresó sus dudas sobre la lealtad de algunos diputados a sus principios y abogó por la movilización en la calle como una forma de ejercer presión para evitar la aprobación de ciertas medidas.
También manifestó su confianza en el Movimiento Obrero y sus reservas sobre la privatización de servicios, especialmente en el ámbito ferroviario.
En relación a la frecuencia de los trenes,
Sobrero señaló la falta de anuncios presidenciales y describió la situación actual con una reducción del 40% en los servicios debido a la escasez de gasoil, la falta de repuestos y la disminución de personal. Criticó la privatización y expresó su resistencia a la misma, aunque reconoció la falta de respaldo de algunos gremios.