El nuevo secretario de Culto, Francisco Sánchez, que generó polémica al ser desigado tras sus dichos contra el Papa Franciso, pidió disculpas y señaló que "la ignorancia" lo llevó al "grave error" de emitir agravios contra el Santo Padre.
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Sin dudas que me arrepiento de lo que señalé en relación al Santo Padre. Parte de la ignorancia, las pasiones y cierta imprudencia me llevaron a cometer ese error. Me arrepiento y pido perdón", manifestó en una entrevista que brindó a Infobae en medio del repudio que generó su designación en la Iglesia Católica y en la comunidad judía.
El exdiputado del PRO, cercano a Patricia Bullrich, apuntó contra el papa Francisco en agosto pasado luego de la designación de Raúl Eugenio Zaffaroni, ex juez de la Corte Suprema, en la Junta Académica Fundadora del Instituto para la investigación y promoción de los Derechos Sociales “Fray Bartolomé de las Casas”, en el ámbito de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. “Como católico, todo mi repudio a la designación de un ser oscuro como Zaffaroni en el Vaticano. No tiene explicación política y mucho menos teológica la promoción del mal.
Caso para estudiosos encontrar un Papa que haya hecho tanto daño”, había sostenido.
Al respecto, Sánchez explicó que sus agravios al Sumo Pontífice se deberieron a cuestiones políticas de cuando era diputado. "
Seguramente por la cuestión política, cruzada por la grieta que ha dominado la escena política en los últimos años, la designación de Zaffaroni fue interpretada por mí, y por otros, como algo negativo para la política argentina sin comprender, en mi caso, las implicancias que en realidad tiene cada acción del Santo Padre y el Vaticano", aseguró.
Además, los dichos repudiables del secretario incluyen el pedido de ”pena de muerte” contra la ex presidenta Cristina Kirchner, y la referencia a “hordas islámicas” y de “organizaciones nefastas” como “Amnistía” vinculadas al “sionismo internacional”.
En ese sentido, explicó: "Con respecto a las otras cuestiones, cada una tiene su explicación.
Yo me referí a las 'hordas islámicas' como las personas que, invocando la fe, en este caso la islámica, utilizan la religión como una forma de accionar violentamente. Ha pasado a lo largo de la historia de la humanidad y con otras religiones. En este caso me referí a los sucesos en Palestina e Israel".
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Sobre manifestaciones vinculadas a la comunidad judía, no he tenido ninguna. Nadie puede achacarme algo que no he dicho, con lo cual no tengo nada para arrepentirme sobre eso. Las personas pueden profesar su fe libremente, no tengo diferencias con las personas que sienten otra religión y creen en cosas distintas de las que yo creo. Las respeto como las he respetado toda la vida", aseveró.
Y volvió a insistir: "Como diputado nacional hice algunas manifestaciones que tenían que ver con un determinado contexto, con mi función y con un perfil que le imprimí a ese rol. Todo lo que haya dicho, ofendido a personas y dañado a terceros, quiero dejarlo atrás".
"Quiero pedir perdón a quienes se hayan sentido ofendidos y quiero centrarme en
mi nuevo rol que tiene que ver con vincularme con las instituciones religiosas, con generar los puentes para la Argentina que se viene y que necesita mucho de los hombres de fe, para concentrarnos en la unión de los argentinos, independientemente de la visión de cada uno", expresó.
Respecto al diálogo con la Iglesia señaló que "es fundamental para la Argentina que se viene". "Entiendo que tanto el Presidente como la canciller están buscando generar los vínculos con las instituciones religiosas y los laicos de distintas religiones que están presentes en Argentina.
Hay muchas organizaciones que van a promover el conflicto, pero hay otras que van a jugar sin dudas en beneficio de todos los argentinos, sobre todo las de índole religioso son las que van a acompañar el proceso de pacificación de la Argentina, en base al diálogo, la concordia y la paz", consideró.
Además, el secretario aseguró que trabajara para que el Papa visite la Argentina. "Sin duda voy a trabajar para que el Santo Padre visite la Argentina, y se sienta cómodo en su país. Esta es su patria, Argentina es el país que lo vio nacer, crecer y desarrollarse, es donde hizo sus proyectos, sus vinculaciones hasta que hace algo más de 10 años inició su Pontificado".
"Tenerlo en Argentina en un orgullo para todos los católicos sino para todo el pueblo argentino independientemente del credo, de la religión que profese cada uno. Y la comunidad política, las instituciones de la República se van a disponer para recibirlo como se merece, no solamente un Sumo Pontífice, sino como se merece cualquier representante de un Estado extranjero", concluyó Sánchez.