17.01.2024 / Insólito papelón internacional

Burlas a Milei y Bullrich en Europa por la falsa "célula terrorista" del peluquero y el profe de ping pong

Capuchetti liberó al profesor de ping pong, al peluquero y al delirante que se hacía pasar por espía. Bullrich había festejado la detención de "terroristas que planeaban un atentado" contra la comunidad judía. "Era todo falso", dicen en España y atribuyen el papelón a que Milei está alineado con Israel.




Aunque parezca propio de una serie mainstream de la famosa plataforma de contenidos, no lo es y sucedió en Argentina: la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, investigó durante medio mes e hizo detener a un peluquero, un instructor de ping pong y un delirante que decía ser espía acusándolos de integrar una "célula terrorista que planeaba cometer un atentado" contra la comunidad judía en el país, pero todo resultó ser falso y de manera burla lo que ahora provoca burlas en Europa.

Uno de los medios más leídos a nivel global, como el diario El País, de España, publicó en las últimas horas un artículo en el que cuenta el caso. "El instructor de tenis de mesa, el peluquero y un supuesto mercenario español: la historia de la falsa célula terrorista que tuvo en vilo a Argentina", se titula. 

Allí cuenta que la otrora ministra de Fernando de la Rúa y Mauricio Macri había anunciado la captura de los tres hombres el miércoles 3 de enero, tras un operativo que vigiló los aeropuertos de Buenos Aires durante todo el fin de semana de año nuevo. La funcionaria había relatado que los detenidos iban a ingresar a la capital argentina por vuelos separados y esperaban un "paquete vía sistema de delivery de Yemen", que fue un "llamado de atención" porque los hacía sospechar que quisieran cometer un atentado. 



De entrada, Bullrich mintió al hacer filtrar a los medios que el dato de que habían ingresado a la Argentina tres sirio-libaneses que eran los que iban a perpetrar el ataque. No era verdad: uno sólo de los detenidos llegó del exterior y es de origen sirio-libanés: Naem Chatay Chassan, de 67 años, que durante décadas vivió en Venezuela y con la crisis se mudó a Colombia. Vino a la Argentina con el plan de instalar un gimnasio en el que daría clases de tenis de mesa, que es una de sus actividades en Bogotá. También es dueño de una perfumería en la galería Veracruz de la capital colombiana.

El segundo detenido no es sirio libanés y ni siquiera vino del exterior. Es Juan Manuel Ledesma, al que le dicen El Rubio, un marginal que finge ser mercenario, agente de inteligencia y periodista. Es el que armó todo el show que Bullrich se creyó o quiso creerse. 

El tercer personaje es el peluquero del supuesto paquete, Ramón Alberto Domínguez, que tampoco es sirio libanés ni vino de ningún lugar. Vive en Avellaneda y se puso a chatear hace meses con una mujer, quien le dijo que era norteamericana, que quería venir a la Argentina y que le iba a mandar un regalo. La Unidad Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal calificó el asunto como “una típica estafa”. Es porque poco después llamaron al peluquero y le dijeron, de manera amenazante, que debía retirar el paquete y pagar 900 dólares. Por supuesto que la investigación determinó que no existió paquete alguno, era una maniobra para sacarle ese dinero.

"Era todo falso, pero el alineamiento del presidente Javier Milei con Israel durante el conflicto con Hamás en Gaza y la política de ´mano dura` impulsada por Bullrich movilizó a las autoridades. Al Gobierno le preocupaba que uno de ellos tuviera una reserva hecha en un hotel que quedaba a dos calles de la embajada israelí en Buenos Aires", resumió El País, para España y toda Europa, para explicar porque el gobierno libertario cometió el papelón internacional. 

El Rubio Ledesma, una vez detenido, negó ante la jueza María Eugenia Capuchetti, quien recibió la causa que inició con María Servini, ser agente estadounidense, como había declarado al principio. Afirmó ser expolicía, periodista independiente, contratista de inteligencia y seguridad y exintegrante de la Legión Francesa. Lo probó con una nota periodística. 

En su indagatoria, El Rubio afirmó que un conocido, conserje de un hotel del centro de Buenos Aires, le dijo que le parecía sospechosa la reserva de un huésped de origen sirio y pasaporte venezolano. Lo unió entonces con otra historia que había escuchado a finales de diciembre: su peluquero había dejado de trabajar en el lugar de siempre y cuando le preguntó a su jefa por los motivos, esta le dijo que lo había despedido preocupaba de que le trajera problemas.

El peluquero le había contado que estuvo cerca de ser víctima de una estafa en redes sociales, donde había conocido a una supuesta mujer estadounidense que insistía en que le haga una transferencia de casi mil dólares por un regalo que le enviaría desde Yemen. El hombre denunció la estafa, pero, por las dudas, le dijo a su jefa que rechazara cualquier paquete sospechoso a su nombre. El Rubio ató cabos y denunció a los dos hombres.

“Armé mentalmente la cuestión”, justificó en su declaración ante la jueza. Como durante esos días el presidente Javier Milei inauguraba los Juegos Macabeos panamericanos, un evento polideportivo para deportistas de origen judío, la tensión en Medio Oriente escalaba en Gaza, Irán y Yemen, el hombre se excusó en que pensó que Argentina podría ser blanco para un ataque antisemita como lo fue antes en la década de los noventa.

Alertó entonces a un conocido policía que, a su vez, alertó a la embajada de Israel de que una supuesta célula terrorista integrada por tres personas de origen sirio-libanés e investigada en Colombia, viajaba a Argentina para “mandarse una cagada”. Sin poder aclarar el origen de su denuncia, El Rubio también fue arrestado.

Domínguez, el peluquero, chateó durante meses con una supuesta mujer que, tras ofrecerle regalos y decirle que se quería mudar a Argentina, empezó a amenazarlo para que pague 900 dólares por el supuesto paquete que debía enviarle. Domínguez lo denunció en octubre y la Policía Federal argentina sostuvo que se trataba de “una típica estafa”.

Igual, mientras una jueza investigaba, Domínguez fue arrestado durante dos semanas junto a Chassan, de 67 años, que viajaba de Colombia a Argentina para instalar un gimnasio en el que daría clases de tenis de mesa, una actividad que ya realizaba en Bogotá. La reserva que hizo en un modesto hotel del centro de la capital argentina, que casualmente quedaba a dos cuadras de la embajada israelí, y su doble nacionalidad, fueron fuego para los temores del Ministerio de Seguridad.

La jueza Capuchetti los liberó el lunes y consideró que las pruebas eran “insuficientes” para considerar que los tres hombres integraban una asociación criminal trasnacional, pero ordenó que “de momento” se quedaran en el país mientras terminaba su explicación. Investigó el supuesto paquete y corroboró que toda la historia era falsa, no podía ocurrir y que tal encomienda no existía. Escuchó testimoniales de testigos e hizo investigar los teléfonos de los imputados y el cruce de posibles diálogos. No había nada.

Sin embargo, Bullrich salió a la cancha a montar un show que, para peor, recibió la felicitación presidencial. "El que las hace, las paga", tuiteó la ministra. El vocero de Milei la felicitó en conferencia de prensa. Tras caerse la maniobra, todos se llamaron a silencio sobre el papelón.